Vecino, a un paso del adiós por lesión

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Vecino, en el partido con el Braga, uno de los pocos que disputó este verano
Vecino, en el partido con el Braga, uno de los pocos que disputó este verano RC CELTA

El centrocampista tendrá que someterse a una operación de rodilla y el Celta y el jugador, que van de la mano, negocian la rescisión del contrato

19 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Matías Vecino llegó a Vigo en el pasado mercado de invierno y todo apunta a que se marchará del Celta antes de que cierre la ventana estival, pero en estos seis meses, se ha ganado la consideración de club, que lo tilda de persona ejemplar, y en base a esa entente, las dos partes están negociando una rescisión de contrato. En gran medida, porque el centrocampista tendrá que pasar de nuevo por el quirófano para someterse a una artroscopia de rodilla que le tendrá entre dos y tres meses parado. La intervención será mañana en Barcelona. Sin el charrúa, el club vigués liberaría una ficha, pero a cambio, perdería a otro jugador en una zona vital del campo como la sala de máquinas, nada sobrada de efectivos en estos momentos.

La pretemporada del conjunto vigués ha ido dejando mensajes a lo largo del verano y uno de ellos es que Matías Vecino fue perdiendo estatus con respecto al curso pasado. El uruguayo jugó poco, incluso lo hizo en alguna ocasión como central y, finalmente, se quedó fuera del test general de Italia, conjuntamente con Ilaix Moriba. En aquel entonces, Claudio Giráldez puntualizó que se había llevado a los jugadores más en forma, física y mentalmente, para el primer partido de liga, pero todo apuntaba a que había algo más.

En aquellas fechas se informó de que había viajado a Barcelona para someterse a una revisión rutinaria de la rodilla operada dos años atrás, pero este martes se conoció que al día siguiente pasará por el quirófano, lo que invita a pensar que la visita ya estaba relacionada con la dolencia. Quizás su poco protagonismo en la pretemporada estuviese vinculado, a su vez, con la lesión.

Llegados a este punto, la rescisión parece el único camino posible, lo que reduciría a seis meses la estancia de Vecino en Vigo. Llegó al Celta procedente del Lazio a final del mercado de enero y debutó ante el Espanyol el 14 de febrero, jugando un par de minutos. Aquel fue el primero de la docena de partidos que disputó vestido de celeste, seis de liga y otros tantos de la Europa League, la mitad como titular. La última vez que jugó una hora de encuentro fue el 16 de abril, en la vuelta ante el Friburgo, disputando después minutos residuales ante el Athletic Club y el Sevilla en los dos últimas jornadas de liga. En total, 493 minutos. Por el medio también tuvo una lesión.

Si al final se oficializa su salida, en vías de negociación, el Celta se quedaría con tres mediocentros del primer equipo: Miguel Román, Aleix Febas e Ilaix Moriba, con el auxilio de Hugo Burcio y Andrés Antañón, del filial, porque este verano el conjunto vigués ya se quedó en esa demarcación sin Hugo Sotelo, que se marchó al Levante cedido. Otro centrocampista que salió fue Damián Rodríguez, que ya no estuvo en el último semestre, además de Carlos Dotor, que nunca ha contado para Giráldez.

En este escenario, si finalmente Vecino cambia de aires a sus 34 años, el Celta está obligado a ir al mercado en busca de un sustituto. De hecho, el nombre del levantinista Kevin Arriaga sonó como opción hace un par de semanas, pero el hondureño se marchará al AEK de Atenas por unos cuatro millones de euros. Lo que parece ahora más claro que nunca es que Hugo Burcio montará su particular tienda de campaña en el primer equipo, ya que Claudio lo necesita por número y por condiciones, pues es el jugador más físico de todos los mediocentros si Vecino sale.

De un modo paralelo, no parece el mejor marco para pensar en la salida de Ilaix Moriba, salvo que el recambio estuviese asegurado, porque Claudio se quedaría sin efectivos. En su día, se habló de André Almeida como alternativa y, de momento, el luso sigue en el Valencia. El problema de los efectivos para el doble mediocentro amenaza con ser endémico en el Celta, que ya la temporada pasada tuvo dificultades tras las salidas de Fran Beltrán y Damián Rodríguez, más las lesiones de Miguel Román y Vecino.