Burcio, la disyuntiva más amable del Celta

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Burcio en el partido amistoso ante el Sporting de Gijón
Burcio en el partido amistoso ante el Sporting de Gijón M.Irago

El canterano demostró en pretemporada que tiene sitio en el primer equipo y en Cádiz, que puede liderar el filial; ahora le toca a Giráldez decidir su destino

18 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Debe Hugo Burcio quedarse en el primer equipo o alternar con el filial en Segunda División? Esa es una de las grandes incógnitas, en este caso, feliz, que debe descifrar Claudio Giráldez en fechas próximas. Porque el mediocentro canterano ha sido uno de los destacados en la pretemporada el primer equipo y el sábado pasado, en su debut en Segunda División, demostró su verdadero nivel. No le pesó el histórico partido, fue creciendo con el equipo y terminó siendo uno de los más entonados del equipo de Fredi Álvarez, con el que no había jugado minuto alguno a lo largo de la pretemporada.

El potencial que atesora Hugo Burcio no es ninguna novedad para los técnicos del Celta. Desde que fue captado en un torneo de selecciones autonómicas, no ha parado de crecer, pero en los últimos tiempos, ha dado un salto de nivel considerable. La temporada pasada, debido a los problemas de mediocentros del primer equipo, estuvo mucho tiempo en la dinámica habitual del cuadro de Claudio Giráldez, pero solo tuvo siete minutos ante el Rayo Vallecano. Eso no significó una pérdida de confianza, sino simplemente que el porriñés entendió que no era el momento.

De regreso al filial, se convirtió en pieza esencial y este verano ha sido el más destacado de los jugadores procedentes del B (aparte de Hugo González) a lo largo de la pretemporada, formando tándem con Miguel Román, Aleix Febas, Ilaix Moriba y Matías Vecino en diferentes momentos, ofreciendo siempre un nivel sobresaliente, incluso en los contados minutos en los que actuó de central. El canterano estuvo en la minigira de fin de pretemporada de Italia y Vecino e Ilaix se quedaron en casa, buena prueba que a día de hoy, parece estar por delante de ellos.

De haber jugado el Celta de Primera en la fecha prevista (el domingo pasado), está claro que Burcio hubiera tenido un sitio en la lista y no hubiera viajado con el filial a Cádiz, pero la suspensión del duelo con el Osasuna le abrió la puerta para jugar con el equipo con el que tiene ficha y en el Nuevo Mirandilla sostuvo al equipo en los momentos duros y le dio salida cuando fue posible (realizó 29 pases). Conjuntamente con el imprevisible Ángel Arcos, fue de los más destacados en ese histórico partido, además de las intervenciones de Coke Carrillo.

 

Esa actuación, unida a su desempeño en la pretemporada del A, reactiva el debate para el próximo fin de semana, cuando el primer equipo jugará en Valencia en sábado y el filial recibirá al Andorra el lunes en Balaídos. Resulta difícil pensar que pueda jugar los dos partidos (aunque haya dos días de margen) y todo dependerá de su aportación ante el conjunto che, si entra en la convocatoria y tiene minutos.

Un caso similar

No obstante, hay que recordar que en una situación similar, Javi Rodríguez no bajó un solo minuto en dos temporadas y que el curso pasado tampoco lo hicieron ni Yoel Lago ni Jones El-Abdellaoui cuando los parones de selecciones les posibilitaban poder jugar en Primera RFEF. En ese sentido, Claudio Giráldez es partidario de preservar a los futbolistas con los que cuenta. Fredi Álvarez y el club tienen claro que el filial está para producir y acercar a jugadores al primer equipo y que las decisiones (por norma) siempre se van a tomar en función del cuadro de la máxima categoría.

En este caso, y a diferencia de Hugo González, por edad, es que Burcio (de 19 años, cumplirá 20 en octubre) tiene ficha del B y en cualquier momento puede alternar, lo que abre un abanico de posibilidades tanto al club como al propio jugador.