La figura de Claudio Giráldez y el trabajo de su cuerpo técnico permitieron fabricar un equipo con múltiples respuestas y recursos, preparado para grandes desafíos
22 mar 2026 . Actualizado a las 12:22 h.«Espero que nadie se fije en él», dice Javi Rueda de Claudio Giráldez; «ojalá no se cansen de aguantarme», apunta el porriñés de su cuerpo técnico. Entre todos, que son multitud -una veintena, con un núcleo duro de cinco personas-, han fabricado un Celta de laboratorio, ganador, con la ideas claras, camaleónico, con las cargas muy reguladas y con todos los jugadores igual de enchufados e importantes. En Lyon hubo tres bajas de consideración y no se notaron; el Olympique había ahogado con su presión al Celta en Vigo, y los celestes cambiaron la partitura para sorprender a los galos. Siempre hay soluciones en la libreta de Claudio y su guardia pretoriana.
EL ARTÍFICE
Claudio hizo del Celta un equipo ganador en dos años
Giráldez es la pieza angular del proyecto. Cogió un Celta instalado en la supervivencia y lo ha convertido en un equipo ganador. En un año complicado por la exigencia del calendario —ya han jugado 43 partidos—, el equipo es sexto en la liga y está en cuartos de Europa League. «Ojalá nadie se fije en él», dijo Javi Rueda en Lyon. De su mano han llegado un montón de canteranos y jugadores del B a Primera División.
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EL CUERPO TÉCNICO
El trabajo en la sombra de Róber Fernández y compañía
Róber Fernández, David Areal, Laura Centoira y Cristian Fernández forman la guardia pretoriana de Claudio Giráldez. Todos ellos subieron con el porriñés desde el filial y los cuatro son los que cada día trabajan entre bambalinas para que el técnico puede tomar las mejores decisiones posibles. El primer entrenador tuvo unas palabras para ellos el jueves. Además de este nucleo duro, otras quince personas suman a la causa, comenzando por Borja Oubiña, Álex Andújar o Nando Villa, entre otros. «Tengo un cuerpo técnico que es espectacular. Yo soy la cabeza visible de ellos y el que más estorba, generalmente. Porque soy pasional y creo que me dan la paz, la calma y la parte técnica que necesitamos. Somos muchos, todos somos de aquí y hemos pasado por la cantera; me conocen más que mi madre. Creo que nos complementamos muy bien y trabajamos como una máquina. Solo puedo agradecerles su día a día y que me aguanten durante tantos años», comentó el entrenador.
PODER DE TRANSFORMACIÓN
El Lyon quedó noqueado con el cambio de plan de partido
En términos futbolísticos, el Lyon fue superior en Vigo. Presionó alto, ahogó la salida de balón del Celta y superó su primera línea de presión sin mayores dificultades. Ante esto, el porriñés respondió con un cambio de sistema (1-4-1-4-1) y con una presión a la altura del área rival tan intensa que los francesas apenas podían salir. Cuando el guion indicaba que el Celta tendría que achicar agua y transicionar decidió ir a por el rival desde el saque inicial. El plan diseñado en el laboratorio de Afouteza salió perfecto.
LA CLAVE
Una plantilla de 28 jugadores donde todos son importantes
No es fácil tener cada día a casi 30 jugadores para entrenar y menos que todos ellos se sientan importantes. Claudio, con su política de rotaciones, lo ha conseguido. En Lyon faltaban tres jugadores fundamentales y el equipo no lo notó. No echó de menos la salida de Óscar Mingueza, el equilibrio de Miguel Román ni los goles de Borja Iglesias. El Celta jugó de otra manera pero llegó al triunfo con Sergio Carreira, Fer López y Pablo Durán como novedades. Tanto ha normalizado Giráldez su política de rotaciones y ya nadie se extraña que Iago Aspas comience como suplente incluso en su competición predilecta. No hace mucho, jugar sin el moañés era un drama, pero hoy forma parte de lo cotidiano.
EL PODER DE LOS CAMBIOS
Goles y jugadores determinantes desde el banquillo
El Celta acumula en la liga 14 goles de jugadores saliendo desde el banquillo. Por esa vía, por la de los cambios, llegó en la resolución de octavos de la Europa League la sentencia de la eliminatoria con el gol de Ferran Jutglà, un ejemplo más de la importancia que tienen los relevos para Giráldez. Antes, la irrupción de Hugo Álvarez en la contienda resultó determinante para encontrar una vía de agua en el rival. El ourensano, que poco a poco vuelve a su mejor nivel, no tiene la etiqueta de titular, pero cada vez está siendo más determinante.