El Celta, con la ambición de un coloso

X. R. C. / M. V. F. VIGO

GRADA DE RÍO

Vecino, en una imagen de archivo, saltando con Fer López, podría ser la gran novedad en el once del conjunto vigués para la ida de octavos de final ante el Olympique de Lyon en el estadio de Balaídos.
Vecino, en una imagen de archivo, saltando con Fer López, podría ser la gran novedad en el once del conjunto vigués para la ida de octavos de final ante el Olympique de Lyon en el estadio de Balaídos. M.MORALEJO

Los vigueses entregan el cartel de favorito al Lyon, pero no se siente inferiores a nadie y quieren dar el primer paso hacia los cuartos de la Europa League con Vecino como novedad

12 mar 2026 . Actualizado a las 17:12 h.

Hoy se cumplen dos años del ascenso de Claudio Giráldez al primer equipo del Celta y, para celebrarlo, nada mejor que un partido grande, que no hace mucho tiempo solo podía soñar en su Cans, una parroquia muy cinéfila. Pero en el cine los sueños duran apenas unos segundos y en este Celta se suceden cada día desde el cambio de entrenador, en marzo del 2024.

En la noche de este jueves se rodará un capítulo muy especial de su historia celeste. Porque el conjunto vigués regresa, nueve años después, a un partido de los octavos de final de la Europa League. Lo hace con el traje de modesto, pero con la ambición de un coloso. Enfrente tendrá a un Olympique de Lyon muy favorito pese a contar con algunas bajas de consideración, en un escenario con cierta similitudes con el del pasado viernes ante el Madrid, del que los vigueses salieron escaldados. Los galos tienen la competición continental por costumbre, el año pasado ya disputaron una eliminatoria idéntica que sacaron adelante ante el Steaua rumano y su nómina casi dobla a su oponente.

Pero Claudio no quiere un Celta que sea actor de reparto ni que salga al campo empequeñecido, sino un equipo protagonista que no se sienta inferior a nadie. Y para mandar en el partido y en el marcador, los suyos tienen varias secuencias que superar: la primera, saber leer el partido que proponga Paulo Fonseca, un camaleón táctico que ya sabe lo que es caer contra pronóstico ante el Celta (le sucedió una década atrás, cuando dirigía al Shakhtar Donetsk). Los franceses pueden salir con una línea de cuatro, pero también con tres centrales y llenar el campo de centrocampistas para explotar el pasillo interior.

Lo segundo, evitar el juego de transición de un rival que sabe cambiar de marcha. Lo tercero, superar la presión alta que los galos intentarán imponer desde el saque inicial aprovechando su mayor poderío físico y su cuota de experiencia.

El Celta, que presentará un once de lo más reconocible en Europa, aunque sin el lesionado Miguel Román, debe apostar por mantener su identidad por encima de todo. Los vigueses tienen todavía reciente la lección aprendida el viernes, cuando se pasaron demasiado tiempo en bloque bajo y el Real Madrid acabó ganando en el minuto 94. También repasar la lección del balón parado, que habían aprobado durante 15 jornadas consecutivas, pero ahora acumulan dos goles encajados de un modo consecutivo.

Para romper la presión del Lyon, será vital el papel de Borja Iglesias en su condición de delantero con alma de centrocampista boya para aguantar y descargar el balón a sus socios preferentes. Uno de ellos será, con probabilidad, Iago Aspas, el Cid Campeador (Maté, dixit) que se ha convertido en un fijo en las formaciones continentales. El 10 ha hecho del torneo su jardín particular, acaparando el foco. Como queriendo saldar aquella cuenta pendiente de Manchester. Todo apunta a que Matías Vecino será la principal novedad en un once que seguirá la estela de la apuesta de Claudio ante el PAOK en la ronda de play off.

Porque aunque sea una eliminatoria a 180 minutos, Claudio Giráldez quiere dar el primer paso hacia la sorpresa ganando el partido de ida en Balaídos, un estadio donde los celestes llevan tantos triunfos en liga como en la Europa League (4). De hecho, el Bolonia fue el único que ganó en Vigo hasta el momento.

El ambiente será otro factor fundamental y Balaídos tendrá el color de las grandes citas. Los boletos devueltos por el Lyon volaron y las entradas están agotadas desde hace días, lo que invita a pensar en una gran entrada.

La contienda es el punto de arranque a una semana llena de alicientes: la eliminatoria, el duelo directo con el Betis por al quinta plaza, la resolución en Lyon y el cierre antes del parón ante el Alavés. Un argumento para que el señor de Cans pueda escribir un guion de película para celebrar sus 700 días largos al frente del equipo de su vida. «Queremos estar en cuartos», dijo en la previa. Para redondear la historia.