Otra noche europea para la hemeroteca del Celta

M. V. F. VIGO

GRADA DE RÍO

Las bengalas estuvieron presentes en la previa del Celta-PAOK.
Las bengalas estuvieron presentes en la previa del Celta-PAOK. M. V. F.

El celtismo fue parte clave de una noche memorable, con el aperitivo de una previa mágica y una celebración final por todo lo alto con los célticos

27 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La hemeroteca de las noches mágicas del Celta tiene desde este jueves un nueva entrega. Porque más allá del resultado, que, además, redondeó lo vivido, hay encuentros que se recuerdan aunque pasen los años por el ambiente, por la entrega de una afición que rezuma ilusión por los cuatro costados. Y el celtismo dio la talla en la vuelta del play-off de la Europa League fente al PAOK con la mejor entrada de la temporada en el torneo continental y la segunda mejor el curso, un total de 21.306 espectadores a los que les esperaban en sus asientos las banderas anunciadas horas antes para crear una auténtica marea celeste. Y así fue.

Pero antes, la marea había sido roja. Las peñas habían convocado al celtismo para comenzar a darse cita en los aledaños de Balaídos desde las seis de la tarde y conforme se acercaba el encuentro, se iba sumando más color celeste. Hasta cerca de las 20.00 horas, cuando las bengalas -también los fuegos artificiales- aparecieron en escena para crear un atmósfera de noche especial. Los presentes se fueron al suelo para luego saltar al ritmo del clásico Shalalalalala, pero lo que sonó con más fuerza fue el Fillos dunha paixón. Y eso que en este momento tiene una estrofa obsoleta: el «soño con voltar a Europa».

El sueño se cumplió en mayo, la hinchada celeste demostró que quería más y junto al equipo, lo consiguió. Ya lo había dejado patente desde Stuttgart, seguido aquel duelo de la primera cita continental en casa, que había sido frente a este mismo rival. Entre medias, otros tres partidos con la ilusión desatada. Muchas veces ha hablado Giráldez, como algunos de sus jugadores, de las noches mágicas europeas.

Tras una primera parte en la que el equipo vigués no fue capaz de ampliar su ventaja y todo seguía abierto con el 1-2 de la ida, el gol de Williot Swedberg desató la locura en el municipal vigués, que no había dejado de animar ni un instante. Era el minuto 63 y quedaba tiempo, pero el pase se veía cerca y el tiempo jugaba a favor del cuadro local.

El Celta repartió 20.000 banderas a los aficionados que acudieron al duelo frente al PAOK.
El Celta repartió 20.000 banderas a los aficionados que acudieron al duelo frente al PAOK. Xoán Carlos Gil

La última media hora ya fue una fiesta anticipada para la grada viguesa, que explotó con el pitido final del italiano Marco Guida. No faltó la celebración eufórica de los jugadores con la grada de animación. Porque el celtismo soñaba con volver a Europa y después había proclamado que comenzaba la conquista. De momento, se asegura una ronda continental más. Este viernes se sabrá si ante el Aston Villa o el Olympque de Lyon.