El Celta no pudo repetir la tanda inmaculada de Sant Andreu y firmó una totalmente opuesta: tres fallos frente a los tres aciertos del Albacete
18 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando el Sant Andreu consiguió llevar al Celta a la prórroga en la anterior ronda de Copa, habían pasado más de 14 años desde la ocasión anterior en que los vigueses se habían visto en esa tesitura. Menos de dos semanas más tarde, les volvió a tocar enfrentarse a los lanzamientos desde los once metros y el escenario fue completamente diferente. No solo el desenlace, quedándose fuera del torneo, sino también el desarrollo. Del pleno de aciertos a no enviar ni uno solo al fondo de la red que defendía Raúl Lizoain.
El Albacete era el encargado de tirar en primer lugar y con tres intentos que fueron dentro le bastó. Porque enfrente estaba un conjunto celeste que, frente a la tanda inmaculada de la ronda anterior, firmó una para olvidar. Con la paradoja de que los tres futbolistas que llegaron a ejecutar había cumplido el cometido en el Narcís Sala. Óscar Mingueza, que sumaba su quinta titularidad consecutiva, tomó la responsabilidad de ser el primer céltico en intentar convertir un penalti, pero lo envió al palo. Frente a los catalanes, también había roto el hielo, pero con acierto.
Hugo Álvarez, cuarto lanzador en el anterior cruce, esta vez fue el segundo y siguió los pasos de su predecesor: balón al palo tras desviarlo Lizoain. Le tomaba el testigo, siempre con aciertos rivales de por medio, el capitán y especialista de la plantilla, Iago Aspas, que envió el balón fuera y, con esa ejecución, confirmó el avance a octavos de final del torneo de los de Alberto González.
Con respecto al Sant Andreu, el resto de los lanzadores no estaban sobre el campo. Dos de ellos no viajaron: Pablo Durán, por lesión, y Fran Beltrán, que fue descarte de la convocatoria estando disponible, mientras que Yoel Lago, que fue titular, y Borja Iglesias, con problemas físicos, habían sido sustituidos. El compostelano entró en la segunda mitad y estaba llamado a haber participado en esa tanda de no ser por unas molestias de espalda que le dejaron totalmente ko. La prórroga permitió la entrada de Ferran Jutglà dándole descanso cuando ya hacía muchos minutos que no podía más.
Sin acierto de Iván Villar
Más allá de los lanzamientos fallados, la otra cara negativa que deja lo vivido ayer en el Carlos Belmonte es la de Iván Villar. En su caso, sí que no hubo diferencia entre las dos tandas: no pudo parar ninguno de los diez que trató de detener -siete hace dos semanas y los tres de este miércoles-. El fallo del Sant Andreu había sido error del jugador rival, sin que mediara intervención suya.
El guardameta canterano estuvo bajo palos en los tres partidos del torneo -Puerto de Vega, Sant Andreu y Albacete- y en dos de la Europa League -Dinamo de Zagreb y Ludogorets-. Permanece inédito en liga este curso; su último partido en Primera data de septiembre del 2024, frente al Osasuna en la cuarta jornada.