Claudio Giráldez y Xabi Alonso, pizarras cortadas por el mismo patrón

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Claudio Giráldez tuvo palabras de elogio para Xabi Alonso antes del Real Madrid-Celta.
Claudio Giráldez tuvo palabras de elogio para Xabi Alonso antes del Real Madrid-Celta. Óscar Vázquez

Los técnicos de Celta y Real Madrid comparten idea futbolística, gusto por el balón, la apuesta por los tres centrales y ambos irrumpieron como técnicos en filiales

07 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Claudio Giráldez y Xabi Alonso se enfrentan por primera vez como entrenadores. Los dos son apóstoles del 3-4-3 y del gusto por el balón, ambos crecieron como técnicos en dos canteras de referencia como la céltica y la donostiarra. No hace muchos meses, cuando el Real Madrid fichó al tolosarra, el porriñés sonó como sustituto en el Bayer Leverkusen, aunque en su mente nunca estuvo irse de la que considera su casa para seguir creciendo con un proyecto de autor.

Hoy se medirán por primera vez, pero Claudio se deshace en elogios hacia el Alonso entrenador y Xabi persona. «Me parece uno de los mejores del mundo, tanto como jugador como, ahora, como entrenador. Es un cerebro, una persona que tiene las ideas muy claras. Está dando mucha variabilidad a situaciones del juego en ataque y defensa, buscando encontrar la mejor versión de su equipo. En el poco trato que he tenido con él, me ha parecido una persona espectacular, muy educado, muy humilde», aventurando que «si tienen paciencia con él, va a hacer una labor espectacular en el Real Madrid». «Personalmente, le deseo todo lo mejor», dice.

Además, analiza sobre el tolosarra: «Creo que está buscando ese equilibrio entre lo que él quiere que el equipo sea y que él tiene que adaptarse al equipo». Xabi devolvió el halago en clave colectiva: «El Celta es un rival exigente que juega bien y tiene las cosas claras».

Como jugadores, sus caminos fueron muy diferentes. Alonso fue un centrocampista de éxito que hizo carrera en la Real Sociedad, el Liverpool, el Real Madrid y el Bayern de Múnich, mientras que Claudio Giráldez tuvo su techo en la Segunda B como lateral izquierdo, con mucha calidad y un excelente golpeo. Sin embargo, como técnicos, su escaparate fue común: dos filiales. El guipuzcoano subió al Sanse a Segunda División en la segunda temporada al frente de los txuri urdin y, a renglón seguido, dio el salto al Leverkusen, con el que se proclamó campeón de la Bundesliga y de la Copa de Alemania. Giráldez tiene información directa de la etapa germana por Borja Iglesias: «Hay patrones (de aquella época) que sí podemos identificar, pero creo que entrenar al Madrid, por el nivel de exigencia y el perfil del jugador, es distinto».

Claudio hizo del Celta Fortuna un equipo a seguir, por su apuesta futbolística y por la manera de gestionarlo, y con una plantilla muy joven, fue capaz de llevarlo a un play-off y de dejar encarrilado un segundo que culminó Fredi después de que el porriñés subiese al primer equipo. Los dos apuestan, con matices, por una defensa con tres centrales (aunque cada vez utilizan más el 4-3-3), consideran vital el papel de los carrileros en sus equipos, les gusta tener la posesión y cada uno con sus armas, apuesta por atacar.

El pasado verano, en Alemania, llegó a trascender que el nombre de Claudio Giráldez había estado sobre la mesa para relevar al vasco, darle así continuidad a la idea de Xabi y no optar por un giro radical. Pero Claudio nunca varió su discurso. Su único deseo es crecer con el Celta. Hoy medirán sus desiguales pizarras.