El técnico asume la responsabilidad de la derrota ante el Ludogorets y aclara que muchas decisiones del once vinieron dadas por las situaciones clínicas de los futbolistas
27 nov 2025 . Actualizado a las 21:57 h.El entrenador del Celta, Claudio Giráldez, comenzaba la rueda de prensa posterior a la derrota ante el Ludogorets reafirmándose en sus palabras de la previa tras haberlas vuelto a comprobar en primera persona. «Cuando bajas un uno por ciento, te borran, lo dije en la previa. Con la alineación pretendíamos tener un nivel de energía e intensidad más alto y no lo hemos conseguido», admitía. Lamenta que «con pocas llegadas en transición», como sabían que les podían crear peligro, el rival efectivamente lo hizo. «No hemos sido capaces de ajustar el 4-4-2 y nos han ganado la espalda en la última línea», desgranaba.
En su análisis, confesaba: «No sé por qué hemos decidido tirar la línea del fuera de juego, algo que no solemos hacer». Y añadía que les costó «llegar al extremo y generar peligro», pues el ritmo de circulación era bajo. «Aun así, nos marcan en dos penaltis y balón parado, en acciones fáciles de defender en las que no hemos estado acertados. Cuando hemos querido subir el nivel y reaccionar, era tarde y aun así, hemos tenido opciones para revertir la situación», valora.
Revelaba Giráldez que en el descanso hablaron de que podían marcar dos o tres goles. «Pero nos vuelven a coger en dos acciones con el 3-0 no hemos bajado los brazos, lo hemos intentado y hemos tenido ocasiones, pero no ha sido suficiente», asume. Y entona el mea culpa: «La responsabilidad es mía siempre, yo decido la alineación y el planteamiento. No hemos defendido bien, en la segunda parte, llegan dos veces y nos hacen dos goles».
Entiende el porriñés que lo ocurrido tiene que ver con «situaciones personales en el campo y ajustes en la primera línea». Valoraron cambiar a Óscar Mingueza de banda «para defender de otra manera, pero el duelo más complicado estaba en el lado de Ristic con Caio Vidal y Mihailo es más fuerte y defensivo que Mingueza, tiene que ver más con esa manera de apretar». Cuando lo hicieron «bien en el press» fueron capaces de robar, recalca.
Preguntado por si en vista del resultado cree que se excedió en las rotaciones, argumenta que no todo fueron determinaciones suyas sin más, sino que venían condicionadas por situaciones clínicas y situaciones de los jugadores. «Muchas decisiones son obligadas para preservar que tengamos a todos sanos. El nivel de algún jugador, o del equipo en general, no es el esperado, hay días que no te salen la cosas, no tiene que ver con actitud ni no haber querido, pero nos hemos conectado tarde al partido». En todo caso, afirma: «Es mi manera de proceder con el equipo. Cuando gano, acierto; cuando pierdo, fallo, y hoy fallé».
No se quedó ahí, sino que repasó algunos de esos condicionantes, empezando porque Andrei Radu no está para jugar cada tres días «sin correr riesgos» y de ahí la apuesta por Iván. Del mismo modo, Starfelt «no estaba preparado para jugar de inicio». De Marcos Alonso, comenta: «Sabemos la edad que tiene y hay que controlar las cargas para que no tenga problemas y esté disponible, lo mismo que Iago (Aspas), pensando en sacar un once competitivo el domingo». A mayores, detallaba que Williot Swedberg y Hugo Álvarez llegaban «justitos» tras semanas sin competir y a Bryan querían darle descanso en favor de un Ángel Arcos al que vio bien sobre el terreno de juego.
Se extendió al planteársele si considera que este partido era una celtada, un concepto que se suele usar para ocasiones en las que el equipo falla cuando tiene todo a favor o las condiciones para ganar son propicias. «Me alegro si llamamos celtada a perder fuera de casa en Europa 3-2 con dos mano a mano clamorosos para hacer gol, sin rendirse con jugadores de menos de 20 o veintipocos aprendiendo. Si eso es una celtada, orgulloso de lo que el equipo ha intentado, pero a veces no ganas».
También habló, por último de que en momentos puntuales, el equipo «no tomó decisiones buenas», ejemplificando con que «Manu (Fernández) sabe que no tiene que permitirle entrar dentro en el primer penalti, Yoel (Lago) también tiene ese error puntual». Lo resumen en que no estuvieron bien en momentos claves del partido y, salvo un error de Caio en un mano a mano, les penalizaron siempre.