Borja Iglesias, el fichaje que no necesita adaptación

X. R. C. VIGO

GRADA DE RÍO

Xoán Carlos Gil

El santiagués, que estuvo dos meses fuera y se perdió la pretemporada, demuestra en media hora que está preparado para liderar el ataque del Celta

22 ago 2025 . Actualizado a las 09:14 h.

Minuto 67 de partido ante el Getafe, Borja Iglesias se dispone a entrar en el campo en sustitución de Jutglà y lo hace en medio de una atronadora ovación por parte de una afición que lo tiene en muy alta estima en lo deportivo y en lo personal. Minuto 100, con el resto de los compañeros, el compostelano devuelve ese cariño a la hinchada con su aplauso a la conclusión del partido.

Entre medias, en la media hora que estuvo en el campo, el delantero demostró que no necesita adaptación; que nada se le ha olvidado en el tiempo que estuvo al margen del Celta. «Han sido algo más de dos meses desde que nos vimos por última vez. Me fui con la ilusión de reencontrarme con todos, aunque sabía que sería difícil», comentó el futbolista en sus redes. Borja podía ser una opción para el once mañana en Son Moix aunque el curso pasado Claudio prefirió apostar de inicio por el tridente compuesto por Aspas, Pablo Durán y Alfon. Los vigueses necesitan inaugurar su casillero de goles y de puntos después de quedarse a cero en la ópera prima.

El pasado domingo, con Borja en el campo, el Celta tuvo más clarividencia en ataque. El santiagués actuó de delantero boya, jugando de espalda a los centrales, ofreciéndose siempre como apoyo y descargando el juego. Iglesias Quintás dio un pase clave que no fue aprovechado y no dispuso de ningún tiro a puerta. Como sucedió el curso pasado, se asoció con Iago Aspas.

Entonces, apenas llevaba una semana de entrenamientos en Vigo y el propio entrenador indicó en la víspera del partido que no estaba para los 90 minutos; ahora ya tiene otra semana de trabajo encima y si Giráldez piensa en cambiar el delantero de referencia ante las torres defensivas del Mallorca, el Panda es una seria opción. Por el momento tiene más camino andado que Ferran Jutglà, generoso también en el esfuerzo, que realiza una importante labor de desgaste, pero con menos incidencia en el juego celeste que el compostelano.

Porque aunque durante el verano Claudio Giráldez hizo diferentes probaturas, en lo esencial el patrón de juego del Celta sigue siendo el mismo que asimiló el Panda la campaña pasada, en la que jugó 37 partidos, 24 de ellos como titular, aunque curiosamente solo completó uno. Ante el Rayo Vallecano en la contienda que cerraba la primera vuelta.

Otra alternativa para la posición de nueve podría en Mallorca podría ser Pablo Durán, que fue el último de los delanteros en entrar en el campo ante el Getafe pero el tomiñés marcó dos goles en el verano y siempre es un seguro de vida.

Goles en el arranque

La temporada pasada, Borja Iglesias tuvo un excelente arranque. Fue suplente en las dos primeras contiendas, aunque había estado en Vigo desde mediados de julio, pero alcanzó la titularidad en la tercera jornada en Villarreal y marcó en tres partidos seguidos: al submarino, a Osasuna y al Valladolid. Luego acabaría el curso con once dianas (ocho de ellas a domicilio), siendo el pichichi del Celta, un ránking al que opta de nuevo este curso ya como jugador en propiedad de los vigueses. Un argumento más para darle la razón a Giráldez, que tuvo claro que el delantero era el gran objetivo del mercado celeste para la posición de nueve.

Borja comentó el curso pasado en más de una ocasión que el porriñés le cambió la vida cuando estaba a punto de arrojar la toalla en el mundo del fútbol.