El Celta estrena temporada recibiendo al Getafe con la esperanza de prolongar su excelente curso anterior y reafirmar todo el plan Giráldez
17 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Celta y Getafe vuelven a enfrentarse apenas 85 días después. A finales de mayo, el equipo de Claudio Giráldez certificó el pase a la Europa League en el Coliseum con un gol con aire a justicia poética de Iago Aspas ante un rival que se había salvado la semana anterior. Hoy, los dos parten de cero en la ópera prima de una nueva liga, con los vigueses iniciando un curso cargado de partidos y de ilusión por la vuelta a la competición continental y con los azulones apurando las inscripciones para contar con un plantel que les permita vivir un año tranquilo.
En un partido en donde el calor será un aspecto fundamental, el Celta quiere repetir el inicio del curso pasado y demostrar una vez más que el verano en el mundo del fútbol es relativo, comenzando por unos resultados que distaron mucho de los conseguidos el curso pasado por la tropa de Giráldez.
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El primer partido de liga también es el momento de demostrar si el entrenador celeste cuenta con una plantilla con más recursos, aunque este aspecto debe quedar en cuarentena por dos motivos: jugadores como Bryan Zaragoza o Borja Iglesias, llamados a ser importantes, todavía no tuvieron tiempo para ponerse a su mejor nivel y el mercado seguirá abierto hasta el 1 de septiembre, lo que deja abierta la puerta a cambios, ya sea por entradas o por salidas, dos cuestiones que van de la mano ya que el Celta tiene las 25 fichas profesionales agotadas. Marco Garcés todavía no puede irse de vacaciones aunque tenga la sensación de que los deberes están hechos.
El Celta no pisó Balaídos en todo el verano. Solo lo hicieron Bryan, Radu y Jutglà para presentarse en sociedad, pero el campo debe estar impecable y la grada a rebosar, como en cada partido de los célticos. Sin partido de presentación a lo largo del verano, el primer partido de liga también será la puesta de largo del equipo ante su afición.
Pero por encima de todo, el conjunto vigués quiere repetir el inicio de liga del curso pasado en Balaídos. Entonces fueron dos victorias, ante Alavés y Valencia, y ahora, durante el presente mes de agosto, le esperan tres encuentros en casa en las cuatro primeras jornadas. Máxime teniendo en cuenta que en septiembre comenzará la competición internacional, un caramelo que puede despistar a un Celta que hoy inicia su temporada número 60 en la élite. La décimo cuarta consecutiva.