El entrenador del Las Palmas dice sentir el «respaldo total» de los jugadores y el club ante la complicada situación que atraviesa el equipo
04 oct 2024 . Actualizado a las 16:46 h.El entrenador del Las Palmas, Luis Carrión, ha destacado antes de recibir al Celta este sábado que se trata de un equipo «ofensivo», que trata de atraer al contrincante «para correr mucho y bien», y también «presiona alto», por lo que «deja espacios» que intentarán aprovechar para celebrar una victoria que llevan buscando desde hace «mucho tiempo». Considera que sería «importante» lograrla justo antes del segundo parón liguero por los compromisos internacionales.
Carrión ha asegurado este viernes que siente el «respaldo total» de los jugadores y del club ante la difícil situación que atraviesa el equipo amarillo, sin ningún triunfo tras ocho jornadas disputadas. El técnico catalán ha dicho en rueda de prensa que los resultados negativos suelen «mermar la confianza», pero no es su caso, porque se ve «fuerte» y «convencido» de que la primera victoria llegará este sábado ante el conjunto vigués.
Carrión ha admitido que ha vivido otras situaciones «difíciles» y siempre ha «peleado» para superarlas, y no siente más presión después de la derrota del pasado lunes en Villarreal (3-1), de la que han hablado poco y trabajado mucho. «No me molesta que me pregunten por mi situación. Estoy perfecto, con ganas de trabajar y convencido de que las cosas van a salir bien», ha subrayado.
El preparador barcelonés tiene claros algunos de los motivos por lo que su equipo no termina de cerrar los partidos; entre ellos ha apuntado que tienen «muchos altibajos en el rendimiento colectivo» y «falta de autoestima» dentro del campo, por lo que «hay cambiar esa mentalidad y que tengan confianza». También ha reconocido que la Unión Deportiva no es un equipo diseñado para defender y salir al contraataque, porque sus jugadores son más de «asociarse», y en La Cerámica cometieron ese error: «Cuando uno quiere proteger lo que tiene, lo pierde», ha indicado en alusión a la actitud de su equipo, «temeroso» en la segunda parte tras lograr el gol del empate.