Los vigueses tiraron a puerta en 58 ocasiones en los seis últimos partidos para anotar tres goles, dos de ellos, sin premio
18 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque el agujero negro del Celta está, sobre todo, en defensa, los números revelan que el ataque tampoco vive su mejor momento. Porque el conjunto vigués solo ha sido capaz de marcar tres goles después de rematar en 58 ocasiones en los seis últimos partidos, lo que significa que los vigueses necesitan 19,3 tiros para anotar un gol, un ratio demasiado alto. La media de disparos por encuentro es de 9.6 en el último mes de campeonato.
Frente al Valencia, el Celta disparó en diez ocasiones y siete de esos intentos fueron entre los tres palos, pero solo consiguió marcar un gol por mediación de Seferovic, uno de los tres jugadores del cuadro local que lo intentaron en dos ocasiones. Luca de la Torre y Óscar Rodríguez fueron los otros dos. Ante el Getafe, en la última salida a domicilio, los celestes solo metieron un balón entre los tres palos en una ocasión. Fue la excepción en siete intentos, ya que los seis restantes se marcharon fuera. Fue el partido en donde los vigueses fueron capaces de generar un menor número de ocasiones.
En esta serie negativa, el día que más remató el Celta a domicilio fue en Villarreal. Los de Carvalhal dispusieron de 14 intentos y cinco cogieron portería, pero solo Strand Larsen acertó en una ocasión, aunque de poco sirvió. El noruego fue, además, el que más remató, con cuatro intentos, pero los tres restantes no surtieron el efecto deseado. Aspas, pese a salir desde el banquillo, fue el segundo, con dos.
En casa, el tope llegó a los 15 ante el descendido Elche, pero solo el de disparo de Joseph Aidoo a los 89 minutos dio resultado. Aquel día, los de Carvalhal colocaron el balón entre palos en nueve ocasiones y dos de ellos terminaron estrellándose en el palo. Contra el Mallorca, en la contienda que marcó el inicio de la cuesta abajo de los vigueses (que ya venían de dos empates consecutivos), los que más remataron por parte del Celta fueron dos jugadores de la retaguardia: Unai lo intentó en tres ocasiones y Tapia, en dos, las mismas que Larsen, el más activo de los nueves. De cara al partido de Bilbao, el conjunto vigués necesita mejorar su puntería ante un rival que tampoco va nada sobrado de efectividad: de sus últimos 55 remates, solo dos han terminado dentro.
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