Eder Díez: «Si me hubieran dado a elegir, quería que nos tocara el Celta»

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

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El jugador del Ebro, con pasado en el filial celeste, afronta con ilusión el duelo copero ante los de Coudet

29 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Eder Díez cuenta que cuando el sorteo de Copa del Rey deparó que su actual equipo, el Ebro, se enfrentara al Celta, varios compañeros se giraron y miraron hacia él. Porque ya les había comentado previamente que para él sería especial enfrentarse al equipo en cuyo filial militó en la temporada 2010/2011, coincidiendo con Denis Suárez y Kevin Vázquez. Y aquel anhelo se hizo realidad.

—¿Se le había pasado por la cabeza antes del sorteo la posibilidad de que les tocara el Celta?

—Sí, claro. Dentro de que eran muchos posibles, me habían preguntado y ya había dicho que me haría mucha ilusión que fuera el Celta. Al haber jugado allí y tener un par de conocidos, porque jugué con Denis y coincidí con Kevin, sería muy especial para mí. Si me hubieran dado a elegir, quería al Celta.

—¿Y cómo se recibió la noticia en el club y el vestuario?

—Con alegría, porque es un equipo histórico que viene demostrando en los últimos años su potencial a pesar de los inicios irregulares esta temporada y la pasada. Lleva muchos años demostrando el equipo que es y que siempre tiene argumentos para ganar, tanto fuera como en casa.

—¿Jugar en La Romareda puede ser un hándicap para ustedes?

—Lo vemos como un premio, como algo bonito, y más contra un equipo de Primera como el Celta. Hemos tenido que superar eliminatorias difíciles con rivales que no nos lo han puesto nada sencillo y lo tomamos como una recompensa.

—Este formato propicia sorpresas. ¿Su objetivo es darla ante el Celta?

—Sí, nuestra mentalidad es la de ganar, aunque sea ante un rival de superior categoría. En este torneo puede pasar cualquier cosa y vamos con toda la ilusión del mundo y con nuestras armas para tratar de hacer el mayor daño posible y que se viva una buena noche de fútbol.

—¿Han conseguido estar centrados en la liga o ya tenían la vista en la Copa estos días?

—El sábado jugamos a las 19.30 y, hasta después del partido, no quisimos empezar a pensar en el Celta. La semana del sorteo sí se habló más, sobre todo con el tema del vaivén de las entradas para la familia y todo eso. Pero será ahora cuando nos centremos en ellos y veamos vídeos más específicos aparte de lo que ya vemos en la televisión cada fin de semana para ver dónde son más fuertes y dónde se les puede hacer daño y jugar nuestras bazas.

—¿Cuáles son esas bazas?

—Somos un equipo compacto, que no da un balón por perdido. Intentamos jugar lo que nos permitan los rivales, porque en estas categorías predomina el juego directo. Intentamos en algunas jugadas alternar el juego combinativo. Somos un bloque aguerrido, que pelea hasta el último minuto e intentaremos demostrarlo. Tenemos una plantilla con una media de edad joven más algunos veteranos como yo. Y todos afrontamos esto con mucha ilusión, como un premio que nos hemos ganado a base de trabajar muchísimo. Ha habido lesiones por el camino al no estar acostumbrados a jugar miércoles y domingo. Pero ahora queremos que las horas pasen rápido y hacerlo bien.

—¿Qué destacaría de la entidad?

—Es un club humilde, que ha vuelto este año al campo donde siempre había jugado. Tiene la esencia de la gente de barrio, miran mucho por el bienestar del jugador en el día a día para que esté lo mejor posible, se sienta a gusto y pueda rendir bien cuando llega el domingo.

—¿Cómo recuerda su paso por el Celta B?

—Fue un paso corto, porque llegué en verano y en enero, al no haber tenido las oportunidades que yo creía que debía tener, busqué una salida. Pero tanto a nivel de ciudad como de club, todo lo que recuerdo es bonito. Es una ciudad que respira fútbol por todos lados, recuerdo ir a Balaídos y vivir allí un ambiente espectacular. La verdad es que creo que me pilló demasiado joven, era la primera vez que salía de casa y no tenía las ideas muy claras. Quizás si me pilla con lo que sé ahora, habría sido diferente, pero fue una experiencia bonita. Estoy deseando que llegue el partido, sobre todo para reencontrarme con Kevin, con el que más contacto tengo, y también con Denis, que hace más tiempo que no hablo, pero estoy encantado de recibirles e intentar ponérselo lo más difícil posible.

—¿Qué imagen guarda de ambos en aquella época?

—A Denis se le veía especial, un punto por encima de los demás, y ahí está ahora su trayectoria que lo ha confirmado y habla por sí sola. Me encanta ver cómo sigue demostrando el fútbol que tiene y nos sigue dando buenas tardes. Aunque espero que el martes no tenga su día. Kevin era juvenil y subía a entrenar con nosotros. Ya daba muestras de lo que iba a ser. Lo veo como un emblema del Celta, un ejemplo de jugador comprometido, riguroso, concentrado, que sabía qué hacer en cada momento.

FELIPE CARNOTTO