El Celta inicia la senda de la utopía

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

RC CELTA

Con la salvación encarrilada y pese a no contar con sus centrales titulares, los vigueses desafían al poderoso Sevilla con la intención de acercarse a la zona noble

12 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta entra en una nueva dimensión para la recta final de liga. Con los deberes de la permanencia más que encaminados, los vigueses afrontan los últimos nueve partidos con un fino hilo de esperanza de poder alcanzar competición europea, algo utópico pero no imposible y, además, totalmente libre de exigencia porque el único norte del equipo de Coudet era la salvación tranquila, sin los soponcios de última hora de la dos campañas precedentes. El sosiego es el mejor trofeo de esta campaña.

El gran problema para dar alas al sueño continental es que el primer envite está repleto de dificultades. Para comenzar, el rival, un Sevilla con la cuarta plaza virtualmente asegurada y que todavía sueña con algo más en un final de liga abierto. Los hispalenses son el único capaz de hacerles sombra a los tres grandes y la semana pasada, sin ir más lejos, fueron capaces de superar al Atlético de Madrid. Además, en esta ocasión llegan descansados a Vigo al estar fuera de la Champions y la Copa del Rey.

El segundo problema para el Celta son las bajas. Sus convocatorias adelgazan más cada día y en esta ocasión Coudet solo pudo citar a 16 jugadores de campo (y tres porteros), lo que significa que tiene los cambios justos si quiere agitar el árbol en algún momento. Además, por primera vez en toda la temporada, no podrá contar con ninguno de sus dos centrales titulares (Araujo puede ir al banquillo pero todavía no tiene el alta médica) y Aidoo y Fontán se estrenarán como pareja en la liga. La única vez que ambos coincidieron fue en el infame partido de Copa del Rey en Ibiza. El resto del equipo titular será el mismo que inició la contienda ante el Alavés el domingo pasado.

El partido se presenta como la primera oportunidad del Celta para tumbar la lógica de los presupuestos y las plantillas. Las diferencias entre el conjunto vigués y el hispalense son siderales sobre el papel y en la clasificación, pero Coudet considera que con trabajo y un buen plan de partido se pueden acortar distancias entre los dos polos. Siempre que los vigueses, que saldrán a tener el balón, no permitan al rival correr el contragolpe y que exploten sus oportunidades en ataque.

El Celta, con tres exsevillistas en sus filas, parte con un tercer hándicap. A lo largo de esta temporada ha cimentado su permanencia ganándole a casi todo el furgón de cola, pero solo lleva un punto con los equipos que la zona continental y el triunfo ha pasado de largo ya en nueve citas. Y aun asumiendo su inferioridad con respecto a los trasatlánticos, los vigueses quieren provocar alguna sorpresa, como lo hacían de un modo habitual en las temporadas anteriores. Hoy les espera una cima superlativa, pero nada es imposible sin la mochila de la presión.