Los vigueses han encajado nueve goles en salidas del rival tras pérdida
06 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.La estadística no engaña: las transiciones se están convirtiendo en el principal lastre del Celta en este inicio de temporada porque después de 20 partidos, el conjunto vigués ya ha encajado nueve goles de esa guisa (un 29 %) de los 31 que lleva en contra.
«La transición en el fútbol se puede definir como el momento en el que se pasa de ataque a defensa y defensa al ataque, una vez que se ha producido la pérdida o recuperación del balón», resumen el manual. En este sentido, el Celta se ve lastrado por nueve pérdidas que terminaron convirtiéndose en goles en contra, con los ejemplos recientes de Betis y Villarreal como lances más claros. Las ya famosas pérdidas de balón por el pasillo central han convertido a los célticos en el segundo equipo de la liga más penalizado por este concepto tan solo por detrás de Osasuna, que tropezó una decena de veces en la misma piedra. Por contra, el líder Atlético, el rival del lunes, es el menos penalizado, con un solo gol encajado en transiciones.
Por otra parte el Celta, que es un equipo que se siente cómodo a la contra y corriendo, también se ha beneficiado de su presión y las transiciones defensa-ataque le han dado cinco goles en lo que va de curso, el 21 % de su producción ofensiva hasta el momento (24 goles a favor). El Getafe y el Cádiz, con un 41 % de sus goles, son los especialista en la materia, aunque la palma goleadora se la lleva el Real Madrid con 10, uno de ellos a costa del conjunto vigués en Valdebebas.
No obstante, el juego combinativo sigue siendo la principal fuente productiva para todos los equipos. Los célticos han marcado 13 de sus 24 goles (54 %) en ataque organizado, un ratio que solo supera el Barcelona, que anotó el 72 % (28 de 39) de sus tantos a través de la elaboración de la jugada. El segundo es el Atlético de Madrid con el 61 % (22 de 36), un dato que confirma el cambio de juego de los colchoneros, que se han convertido en un equipo camaleónico esta campaña.
A la hora de defender, el conjunto de Coudet también recibió la mayoría de los goles (15) con el rival trenzando la jugada, lo que significa el 49 % de los tantos encajados (31). El Granada es el peor parado en este aspecto con 20 de 34 y el Athletic al que menos daño le hacen a través del juego combinativo con un 24 % (ocho goles recibidos).
En el balón parado, el cuadro céltico presenta equilibrio. En 20 partidos encajó seis goles por esa vía: dos de penalti, tres de córner, uno de lanzamiento directo y otro de una falta lateral. En ataque, aprovechó la pelota parada en cinco ocasiones: tres penaltis, un lanzamiento de córner y una falta.
El Valencia ya logró once goles a balón parado (42,5 % de su total), mientras el Atlético lleva siete (el 20 % de su producción ofensiva) y encajó cuatro con la misma fórmula, lo que invita a pensar que la estrategia será otro de los aspectos a vigilar el lunes. El Huesca, con 12, es el equipo más vulnerable, aunque porcentualmente es el Real Madrid con el 50 % de sus goles encajados.