El enemigo del Celta no estaba en el terreno de juego, sino en la sala del VAR. Allí se cocinaron a fuego muy lento las dos decisiones que destrozaron al conjunto vigués y le dejaron sin opciones ante el Granada. Primero el ojo que todo lo ve convirtió a Jorge Sáenz en uno de los debutantes más efímeros de la historia de Primera saliendo de titular (a los siete minutos) y poco después volvió al primer plano para convertir en roja la amarilla que ya tenía Beltrán. Ahí, minuto 30 murió el partido y nació un simulacro en donde solo podía salir ganador el Granada, que marcó su primer gol en el quinto minuto de descuento y sentenció a la vuelta del vestuario.

La pesadilla celeste comenzó a los diez minutos con una entrada en medio campo de Jorge Sáenz a Soldado que para Prieto Iglesias no mereció sanción se convirtió cinco minutos después y tras una larga visita a la tele del VAR del colegiado en la primera roja. Al Celta le tocaba remar 80 minutos con uno menos y Escribá metió en el campo a Araujo en detrimento de Brais para reequilibrar la línea defensiva y los vigueses se posicionaron con un 4-4-1.

Pero el escarnio del videoarbitraje no quedó ahí. Beltrán buscó una salida de balón controlada, recibió falta en primera instancia pero en su ímpetu y con el balón dividido chocó con un rival con los tacos por delante. En primera instancia Prieto Iglesias le enseñó amarilla pero de nuevo acudió a la llamada del VAR para volver con la roja en la mano. Iban 28 minutos de partido y el Celta pasó a posicionarse en 4-3-1.

Y por momentos y pese al desquicie arbitral (pitando todo en contra), parecía sentirse cómodo ante un rival que tenía el balón pero que no terminaba de asediar la cueva celeste. Hasta que en el quinto de los seis minutos de añadido Hugo Mallo regaló un córner innecesario y en el posterior remate el central Germán cabeceó con toda la facilidad del mundo tirando por tierra el esfuerzo de un conjunto vigués que ya se veía en el descanso con la portería a cero.

A la vuelta del vestuario Escribá reunió a los nueve supervivientes de la escabechina del VAR en el centro del campo y los vigueses quisieron plasmar el significado del afouteza sobre el campo, pero solo le alcanzó para un par de contragolpes antes de que Yangel Herrera marcase el segundo gol para los nazaríes con un potente disparo desde fuera del área que tocó en el larguero y se coló por la portería de Rubén.

Con el 0-2 el Celta no bajó los brazos pese a que el partido estaba perdido. Aidoo puso su físico impotente al servicio del equipo con dos salidas con otros tantos remates y Iago Aspas se animó con un tiro cruzado. En realidad, el partido ya había terminado hacía más de una hora y el simulacro posterior en absoluto sirve para calibrar el potencial real de este Celta que el sábado afrontará otra salida de órdago a un Atlético herido.

Ficha técnica:

0 - Celta: Rubén; Hugo Mallo, Jorge Sáenz, Aidoo, Olaza; Lobotka, Beltrán, Brais Méndez (Araujo, min. 15), Denis Suárez (Sisto, min. 77); Iago Aspas, Santi Mina (Pape, min 59)

2 - Granada CF: Rui Silva; Víctor Díaz, Duarte, Germán, Quini; Montoro, Yangel Herrera; Puertas, Vico (Carlos Fernández, min. 45), Machís (Azeez, min. 88); Soldado (Vadillo, min. 65)

Goles: 0-1, m.51+: Germán. 0-2, M.58: Herrera

Árbitro: Prieto Iglesias (comité navarro). Expulsó con tarjeta roja directa a los jugadores del Celta Jorge Sáenz en el minuto 10 y Fran Beltrán en el 28. Amonestó a Santi Mina, Denis Suárez, Hugo Mallo y Araujo, por parte del Celta; y a Germán y Víctor Díaz, por el Granada

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 18.259 espectadores.

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El VAR arruina al Celta