Eusebio celebra la evolución de Aspas y Mallo, a los que conoció «siendo unos niños»

El técnico del Girona destacó el camino que han recorrido los dos canteranos desde que los tuvo a sus órdenes


Vigo

Eusebio Sacristán, entrenador del Girona, dijo, tras encadenar su quinta derrota seguida ante el Celta de Vigo, que su equipo debe «reaccionar ya» para no complicarse todavía más su futuro en LaLiga. «Está todo muy ajustado y tenemos que reaccionar ya. Cambiar esta dinámica pasa por prepararnos bien para el próximo partido. Todavía quedan muchos puntos por delante. Esta situación es una prueba para nosotros. Por muy duro que sea el palo, inmediatamente hay que levantarse», afirmó en rueda de prensa.

El técnico vallisoletano, que regresaba a Balaídos, reconoció la superioridad del rival en el primer tiempo, y aplaudió el «paso adelante» de los suyos en el segundo. «En el primer tiempo el Celta fue superior y en el descanso decidimos hacer un cambio de guión para ganar en solidez defensiva. En ese sentido estuvimos más seguros, nos faltó darle más sentido a nuestro juego. El segundo gol del Celta llegó en una acción aislada. Tenemos que levantarnos una vez más», indicó.

En cuando al Celta, dijo que «ha demostrado en los últimos partidos una reacción. Cuentan con jugadores experimentados y de calidad que están siendo capaces de sobrellevar la situación». Preguntado por el nivel de Hugo Mallo y Iago Aspas, a los que entrenó, dijo: «Los conocí siendo unos niños, han mostrado una gran determinación y con la madurez que han adquirido en estos años y la mentalidad que han demostrado se lo han ganado. En aquel momento hablábamos de lo que poda ser el futuro de cada uno de nosotros y ellos han recorrido camino bueno. Me alegro por ellos y les deseo lo mejor para el futuro».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Tags
Comentarios

Eusebio celebra la evolución de Aspas y Mallo, a los que conoció «siendo unos niños»