Una buena solución, pero mejorable

Los técnicos consideran necesaria la defensa de cinco para cortar la sangría de goles en el Celta, pero creen que se puede mejorar el ataque con profundidad por bandas y fijando a Maxi


vigo / la voz

Hay males necesarios para momentos delicados y la defensa de cinco jugadores es uno de ellos dada la situación actual del Celta. Así lo analizan Moncho Carnero, Pichi Lucas, Milucho Alonso y Antonio Gómez, los técnicos consultados por La Voz acerca del sistema que ha puesto en marcha Miguel Cardoso y que parece que tendrá continuidad, al menos de momento. Con cinco defensas el equipo está más cómodo y arropado atrás, concede menos ocasiones al rival y tapa las problemas de las ayudas en las bandas, especialmente en el costado de David Juncà. El problema es que la apuesta reduce el caudal ofensivo, que se puede recuperar en parte dotando de más profundidad a las bandas, fijando a Maxi Gómez de nueve puro para que viva dentro del área rival y consiguiendo que dos de los jugadores interiores lleguen con asiduidad a las posiciones de remate.

PREÁMBULO

Un mal necesario

Muy pocos son los que saludan la defensa de cinco en un equipo como el Celta, pero la necesidad manda y en estos momentos parece la primera piedra para salir de la zona comprometida de la tabla. «Lo importante en estos casos es que el equipo se sienta cómodo y da la impresión que el Celta lo está», comenta Pichi Lucas. Moncho Carnero tampoco esconde ni sus apetencias ni las necesidades del Celta: «Gústame máis unha defensa de catro pero por circunstancias neste momento apostaría pola defensa de cinco. O outro día sen facer un bo partido polo menos se mantivo a portería a cero». Por lo menos es una manera de buscar soluciones, lo que toca en tiempos de crisis: «Cando as cousas non saen hai que buscar alternativas», pregona Milucho, mientras Antonio Gómez recuerda que además es una de las modas del momento: «Es un sistema que se está utilizando bastante y por muchos equipos en la actualidad y en el Mundial, en el 80 % de los partidos uno de los equipos practicaba este sistema». Lo que no le gusta a Gómez es que con Mohamed se criticara y ahora no: «Me molesta y me sorprende. Ahora es la solución y antes se criticaba».

VIRTUDES

Un sistema que arropa más, deja menos espacios y tapa la falta de ayudas de la medular en los costados

«A defensa de cinco arroupa máis a xente e hai menos ocos en defensa, tamén hai menos metros que percorrer e xera máis dificultades ao rival para xerar xogo de ataque», relata Milucho Alonso a la hora de repasar las bondades de esta apuesta que ha implantado Cardoso en el Celta y que tiene pinta de quedarse. Pichi Lucas se centra en los centrales para explicar que «los tres de dentro tienen más facilidades para que el adversario no tenga pases interiores y si lo obligas a jugar por fuera eso significa más tiempo y que el balón pase de un lado a otro». Milucho añade un tercer elemento: tapa las carencias del centro del campo en materia de contención. «Creo que este Celta ten un grave problema de axudas en medio campo, sobre todo en banda porque o rival sempre ten dous contra un co que iso supón cando estamos falando de xogadores de Primeira División. Ten un problema enorme de axudas defensivas e iso deriva en acumular xente atrás».

CONTINUIDAD

Repetir la idea por lo menos en Ipurúa

Nadie duda de que es el mejor dibujo para intentar sacar algo positivo en Ipurúa y también para tapar los huecos que Juncà deja en la banda izquierda. «Eu seguiría con este sistema, que é prioritario se segue contando con Juncà en banda esquerda, porque nunha defensa de catro no lateral esquerdo queda un oco moi grande», apunta Moncho Carnero. Lucas repetiría por lógica «porque si el equipo está cómodo es normal que se mantenga». Antonio Gómez añade el factor centímetros para redoblar la apuesta de la continuidad: «Esta idea me parece la más efectiva porque fortalece el juego aéreo del Celta para un partido como el de Éibar, porque tienes a tres centrales y a Okay».

qué se pierde

La explicación práctica de la famosa manta

Antonio Gómez recuerda que fue Tim, el seleccionador de Perú quien puso de moda la famosa teoría de la manta que cubre los pies o tapa la cabeza. El símil le vale al entrenador vigués para hablar de lo que pierde el Celta con esta apuesta: «Este sistema te protege, pero el problema es que llegas con menos gente arriba porque es un sistema mucho más defensivo. Jugar con cinco defensas no es un sistema equilibrado, sino un sistema de contraataque, lo que hay que ver es si el Celta tiene jugadores para apostar por el contragolpe». Gómez recuerda que por lo visto hasta ahora «cuando se recupera el balón faltan líneas de pase para conectar con la gente más adelantada». Moncho Carnero tampoco tiene ninguna duda que «o problema con este sistema é que agora hai menos xente arriba, pero como so hai un dianteiro...», en clara alusión a la falta de un tercer ariete en la plantilla.

ÍNDICE DE MEJORA

Exprimir más las bandas y que los jugadores del pasillo central tengan llegada al área rival

Hay maneras de mejorar el ataque sin perder la solidez defensiva. La clave está en los dos laterales, que deben aumentar su recorrido y su protagonismo en el juego ofensivo. «Se puede atacar con la gente que juega por fuera, con los laterales, que pueden ser incluso interiores o extremos» indica Pichi Lucas, mientras Milucho introduce un matiz importante a la hora de salir hacia arriba: «Ter defensa de cinco ou de tres é moi distinto en función dos carrileiros. Juncà parece mellor defensa cando xoga cun central ao seu lado e no outro lado Hugo ten máis posibilidades de pasar ao ataque». Moncho Carnero añade que «por dentro necesítanse xogadores que teñan chegada e que acompañen ao punta, para rematar xogando con tres puntas». En este aspecto se pone de relieve una vez más la confección de la plantilla «porque hai moitos xogadores do mesmo corte pero buscar algún con chegada que poda meter un gol é complicadísimo». Milucho ve en ese papel a Brais o a Boufal.

EL DELANTERO

Maxi Gómez debe jugar dentro del área y no bajar a recibir

El problema más grave que origina el 5-4-1 celestes hasta el momento es la merma abismal de ocasiones de gol. Milucho Alonso cree que una de las claves es que Maxi se instale en el área y no se ofrezca en el medio campo como hacía cuando Iago Aspas, ahora lesionado, le acompañaba: «Nunha defensa de cinco tes que ter un nove de referencia e Maxi ten que entender que non pode baixar a recibir. É moi meritorio que se ensine e se ofreza en medio campo, pero non é bo para o equipo porque perdes a referencia en ataque. Se Maxi sae a buscar un apoio en medio campo quén chega ao remate. Aquí o nove debe meterse na cabeza que ten que ser un xogador de área e esquecerse de vir a xogar e recibir, so debe buscar posicións de remate porque ademais o Celta pola súa estrutura non ten xente chegadora para rematar balóns aéreos. Maxi debe estar sempre dentro da área». En este sentido Antonio Gómez recuerda que «Maxi tiene su mejor virtud en los remates de cabeza desde centros laterales», apuntando que David Juncà habitualmente centra desde tres cuartos y quizás tenga que avanzar metros para que sus asistencias sean más efectivas. Hugo Mallo ya es más profundo.

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