Solari le frustró el primer billete para la Champions al Celta como colchonero y encajó un 3-0 con el Madrid
10 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Santiago Hernán Solari (Rosario, 1976) vuelve a Vigo tres semanas después de hacerlo con el Castilla. Para el argentino será su primer partido como entrenador del Real Madrid en el estadio vigués, pero en Balaídos ya le chafó el primer billete para la Champions al Celta cuando defendía la camiseta del Atlético y de blanco se llevó tres triunfos más. También una derrota, en el año 2001, que de repetirse quizás podría truncar sus días como entrenador del equipo blanco.
El nombre de Solari está ligado a la historia negra del Celta más glamuroso de finales del siglo pasado con Víctor Fernández en el banquillo. En la última jornada los célticos defendían su plaza de Champions ante un Atlético de Madrid que llegaba de paseo después de un discreto año, pero a los nueve minutos marcó Solari para los rojiblancos y los vigueses fueron incapaces de remontar en los 81 minutos restantes cediendo su plaza en la máxima competición continental al Valencia.
«Recuerdo -dice Tomás Hervás, entonces céltico- que nos faltaba un punto para entrar en la Champions y ellos tenían la final de Copa a la semana siguiente y no se jugaban nada, pero tenían un equipazo con Valerón y Solari entre otros, nos marcaron en una contra al principio y después no hubo manera de empatar». El berciano pone de relieve de aquel día la absoluta profesionalidad del cuadro colchonero y la frustración céltica «porque habíamos hecho un año maravilloso, teníamos un equipazo y no pudimos hacer historia. Recuerdo que estaba preparada una fiesta y se celebró entrar en UEFA, pero fue muy triste, la gente no estaba para fiestas porque el premio fue menor».
Vestido de blanco el centrocampista rosarino se llevó tres triunfos de Balaídos -el último el 18 de octubre de 2003 con goles de Roberto Carlos y Ronaldo- pero también mordió el polvo en una ocasión, concretamente en mayo del 2001 con un 3-0 a favor de los vigueses con goles de Juanfran, que abrió la lata a los 20 minutos, Gustavo López encarriló el triunfo antes de la media hora con un gol de falta directa y Jesuli completó el festival en el descuento. Decían las crónicas que aquel día el Celta puso rumbo a la Champions, pero finalmente no fue así.
«Para nosotros poder ganar al Madrid siempre era una satisfacción importante, como cualquier jugador, y más cuando eres defensa y eres capaz de mantener la portería a cero», comenta Velasco, que se acuerda de sus enfrentamientos con el argentino: «Solari jugaba por banda izquierda, así que a mí me tocaba cubrirle. Era un jugador muy incisivo, trabajador, con buen golpeo, buen balance ofensivo-defensivo, que daba asistencias y también marcaba algunos goles».
Como entrenador
Curiosamente el exzaguero céltico coincidió con el técnico interino del Madrid en el curso de entrenadores. Compañeros de promoción, el sevillano lo ve capacitado: «Nos formamos juntos y creo que está capacitado para hacerse cargo del banquillo del Real Madrid porque tiene algo importante, y es capacidad para gestionar grupos con una presión como la que hay en un equipo como ese. Me parece un perfil que puede encajar bien por su personalidad y sus conocimientos».
Tomás Hervás, que también se adentrado en el mundo de los banquillos, piensa que más allá de los conocimientos, para ser entrenador del Real Madrid hay que saber dominar otra serie de aspectos: «En estos casos no es lo que sepas del fútbol ni tu manera de preparar partidos ni la capacidad para verlos, sino que para entrenar a un grande hacen falta muchas más cosas que son más importantes. Hay que saber manejar los egos y el cargo, es que lo complicado, no que unos jugadores de ese nivel puedan asumir tu mensaje».
Por eso Solari tendrá mañana una reválida en un campo en donde no siempre todo fue de color de rosas.