Un Celta de mordiente variable

El volumen de disparos del equipo de Mohamed oscila desde los dos tiros a portería del Espanyol a la media docena ante el Girona


Vigo

Las oscilaciones del Celta en cuanto a fútbol, rendimiento y resultados se muestran con mucha claridad cuando se toman como referencia los guarismos que ha generado en el capítulo de disparos. Más en los propios que en los concedidos. Tras seis jornadas disputadas, los vigueses pueden presumir de haber disparado a portería hasta en nueve ocasiones al Levante para llevarse dos goles y tres puntos, y también de haber dejado al Atlético de Madrid sin un solo disparo a la meta de Sergio Álvarez en 90 minutos. Pero hay más.

No es fácil desentrañar la letra pequeña de la estadística del equipo que dirige Antonio Mohamed. Al menos, no encontrarle un hilo conductor. Hasta la fecha, la contienda del Ciutat de Valencia (1-2) es la que más derroche ofensivo del equipo del Turco ha registrado. Hasta en 21 ocasiones remataron jugada los celestes, y en nueve sus disparos se encaminaron a portería. Ese día el equipo comenzó jugando con un 4-4-2 que en el tramo final se convirtió en un 5-3-2 destinado a amarrar el marcador.

La visita al Girona ha sido la segunda con mayor caudal ofensivo hasta la fecha, con los célticos marcando dos goles que no fueron suficientes para contrarrestar los tres de los de Eusebio. En esa contienda, que comenzó con los célticos dispuestos en un sistema con tres centrales, los de Mohamed tuvieron 20 remates de los que siete amenazaron seriamente la portería rival. Dos acabarían entrando, pero sin reflejo en cuanto a puntos.

Aunque habitualmente se deduce que los modelos que priman la defensa, como las zagas con tres centrales, generalmente conllevan un peaje ofensivo, en el caso del Celta la norma solo es aplicable a algunos casos. Es cierto que en las contiendas contra el Atlético de Madrid y el Valencia, en las que el equipo arrancó con un 5-3-2 en el que Mallo era casi un interior, han sido los que menos caudal ofensivo han reportado a los vigueses, sin embargo frente al Girona ese también fue el planteamiento de salida, y en ese caso hasta en dos decenas de oportunidades tuvieron remate.

La enjundia de los de Simeone y Marcelino hizo que los vigueses se mostrasen menos vivos ofensivamente -en Mestalla en la segunda mitad se vieron obligados a cambiar el sistema-, generando ante los colcohoneros una decena de tiros y ante los valencinistas únicamente nueve. De ellos, solo cuatro y tres, respectivamente, fueron con intención hacia los tres palos. En el caso del Atlético, dos se convirtieron en goles, y ante el Valencia, uno, el remate de Aspas a centro de Juncà.

El caudal ofensivo celeste ha sido tan variable que ha ido desde los dos tiros a puerta ante el Espanyol a los nueve del Levante, los siete del Girona o los tres del Valencia. Sin embargo, sí es más homogéneo en el número de oportunidades que concede. Los célticos han permitido que sus rivales disparen a portería entre cinco y seis veces por contienda, con una salvedad: el Atlético de Madrid.

Los del Cholo, que en las últimas contiendas han empezado a tomarle el pulso a la competición, visitaron Balaídos al ralentí y cayeron en la maraña diseñada por Mohamed. A pesar de que en su delantera estaba el campeón del mundo Griezmann, el internacional Diego Costa, o un centro del campo de calidad contrastada, no llegaron a disparar a la portería de Sergio ni en una sola oportunidad. En noventa minutos contabilizaron una decena de remates desviados y estériles.

Iago Aspas, ante el reto de hacer gol a uno de sus tres equipos pendientes

A Iago Aspas solo le queda hacer gol a tres equipos en Primera División y uno de ellos es el Getafe con el que se enfrenta esta noche en plena racha goleadora. Además, le quedan el Villarreal y el Mallorca, además del Huesca con quien no se ha enfrentando, aunque ya le hizo dianas en Segunda.

En ocho ocasiones (siete con la elástica del Celta y una con la del Sevilla) se ha enfrentado Iago Aspas al cuadro del sur de Madrid, pero en ninguna de ellas fue capaz de hacer diana. Ahora llega a esta contienda en racha, con cinco tantos en los cuatro últimos partidos. La campaña pasada el único que consiguió anotar ante los de Bordalás fue Maxi Gómez en la primera media hora de encuentro.

Getafe no ganó en Balaídos

Aunque es un equipo que en los últimos años se le atragantó al Celta, el Getafe nunca ha ganado en Balaídos. La estadística presenta un bagaje de cuatro triunfos del equipo vigués y tres empates en las últimas siete visitas de los azulones. El triunfo más reciente data de agosto del 2014, en el estreno liguero.

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