El Stuttgart no parece dispuesto a pagar la cláusula de Jonny, foco de atención en las filas celestes
31 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El mercado de verano ya cuenta las horas que le restan. La ventana de transferencias se cierra hoy en países como Alemania, Inglaterra, Italia o Francia, mientras que en España lo hará mañana viernes. Las operaciones entran en su recta final y con ello también la tensión. En el Celta los deberes parecen hechos, pero el fuerte interés que equipos como el Stuttgart alemán mostró por Jonny, así como la descompensación que muestra la plantilla en algunas demarcaciones, ha añadido una nota de inquietud a estos últimos días para el celtismo. Hasta que el reloj marque las doce de la noche del día 1 de septiembre nada estará decidido en el Celta.
Jonny lleva varias temporadas en el escaparate y desde que arrancó el verano ha sido uno de los nombres que más ha sonado para hacer las maletas. Se especuló mucho con su posible fichaje por el Sevilla, pero ha sido el Stuttgart alemán el que ha llegado más lejos. El conjunto alemán habría presentado una oferta de 12 millones -a pagar en varios tramos- para hacerse con los servicios del lateral, pero el club celeste, según Radio Vigo, habría descartado la operación, remitiéndose a una cláusula de rescisión que se sitúa en los 16 millones de euros.
Fuentes germanas apuntaban ayer que esos cuatro millones de diferencia eran una distancia insalvable y que el Stuttgart no estaba dispuesto a desembolsar los 16 millones por el lateral, que ya dejó caer en alguna ocasión que no vería mal un cambio de aires. El otro club con el que se ha vinculado una y otra vez al joven y a la vez veterano defensor es el Sevilla, que ayer estaba próximo a cerrar la cesión del francés Carole tras un puñado de negociaciones frustradas.
A más tardar, mañana se despejará definitivamente el futuro de Jonny, aunque a nadie se le escapa que si el lateral se marchase a estas alturas, haría un roto importante en la plantilla céltica. Primero, porque se trata de un futbolista cuyo rendimiento está garantizado en el lateral y que conoce a la perfección la filosofía del club, y segundo porque precisamente su puesto es el más descubierto. A día de hoy Unzué no dispone de un recambio natural para el lateral zurdo y es el juvenil Pampín el teórico suplente con el que el cuerpo técnico trabajó en pretemporada. La llegada de otro lateral no sería descabellada.
Las otras incógnitas
El nombre de Jonny es el que más está en el candelero en esta recta final aunque es David Costas el que tiene todas las papeletas para salir. El jugador quiere buscar minutos lejos de un Balaídos en el que sabe que no tendrá oportunidades, pues por delante hay otros cuatro centrales más veteranos, por lo que una nueva cesión se abre ante él. El de Chapela entrenó ayer junto al resto de sus compañeros en A Madroa y hoy puede oficializarse el nuevo destino del céltico, que apunta al filial del Barcelona o al Levante.
Otro canterano al que siguen de cerca otros clubes, y desde hace tiempo, es Rubén Blanco. El portero de Mos ha estado en el punto de mira de equipos como el Villarreal, con sus metas lesionados, pero no parece que vaya a marcharse de Vigo ya que el Celta entiende que está llamado a ser su portero en un futuro próximo. Por lo de pronto el del mosense tendrá que disputar la titularidad a un Sergio Álvarez que ha arrancado en el once y con un Iván Villar que llega pisando fuerte.
El hecho de que Unzué disponga de tres metas es una de las notas llamativas de la plantilla, ya que hay overbooking en la portería y carencias en otras demarcaciones. «Creo que a plantilla é suficiente e está compensada», atajaba ayer Sergio Álvarez al ser preguntado por cómo puede quedar definido el equipo. «Este ano temos só dúas competicións e sabemos que tamén podemos tirar do filial. Creo que seremos moi competitivos e que estaremos ben compensados en todas as liñas», auguró el Gato. Eso sí, para conocer la foto final del vestuario habrá que aguardar a mañana por la noche. Hay margen para las sorpresa.