Aspas, que vive su plenitud futbolística en el Celta, ha llamado la atención de la selección
11 nov 2016 . Actualizado a las 11:55 h.A los 29 años, la selección española ha llamado a la puerta de Iago Aspas. Y no es casual. A Julen Lopetegui no le ha pasado desapercibido el estado de forma de un jugador que está en el cénit de su carrera y disfrutando especialmente en el Celta. Ahora confía en disfrutar también de la selección.
¿Por qué llega en este momento la llamada de la selección?
Porque Iago Aspas se encuentra en plena madurez futbolística. El chaval que se formó en A Madroa, que salvó a su equipo del pozo de Segunda B, que condujo al Celta al ascenso y la permanencia en Primera y que llenó con un buen puñado de millones las arcas del club, vive un momento dulce. Conoció la cara B del fútbol en su paso por Inglaterra y Sevilla, y eso le obligó a hacerse más fuerte. Lo demostró cuando regresó a Vigo y entendió que Nolito era la figura del equipo, un rol que ahora ha recuperado y que lleva con normalidad, sin alardes y asumiendo las responsabilidades. Su reciente capitanía es la última prueba.
¿Qué ha cambiado respecto a la época de Vicente Del Bosque?
Durante la etapa de Vicente del Bosque al frente de la selección se barajó la posibilidad de que Aspas se convirtiese en internacional. Pero nunca llegó a cuajar. ¿Por qué ahora sí? Porque las circunstancias son diferentes y el delantero, también. El Iago que ahora trabaja para Berizzo tiene más registros futbolísticos, ofrece más variantes. Mientras que antes respondía a un perfil más voluble, ahora se destaca claramente como delantero, pero con un repertorio diferente al habitual. Conserva la esencia del mediapunta. Además, la propia selección ha dado un giro. Lopetegui está dando los primeros trazos a su nuevo proyecto y Aspas encaja en lo que quiere.
¿Qué ofrece Iago al grupo de Lopetegui?
Un delantero diferente a lo que tiene. Mientras Morata, Aduriz o Diego Costa responden a un perfil de nueve más tradicional, el moañés aporta la posibilidad de jugar más al espacio, puede bajar a recibir y no solo rematar. Añade un fútbol diferente que puede conectar con la propuesta de la selección y además destaca en el apartado defensivo. Porque una de las lecciones que Aspas incorporó en su regreso a Vigo fue la solidaridad defensiva. Interiorizó que las propuestas arriesgadas exigen sacrificio, y con el Celta no negocia el esfuerzo.
¿Ha variado su comportamiento?
Sí. Del Iago que se desquiciaba cuando las cosas no le salían ya casi no queda ni rastro. Ha ganado poso con el paso de los años. Se toma el fútbol con la misma pasión e idéntico sentimiento, pero es menos visceral y más racional. La última demostración fue en el derbi frente al Deportivo, un rival que por tradición le descontrolaba. Esta vez estuvo más sólido, centrado e incluso marcó un doblete. Celebró el gol señalando su escudo a la afición blanquiazul, pero luego se disculpó. La estabilidad emocional que le acompaña, con su pareja y su hijo, viviendo en su Moaña querida y dedicándose a su pasión en el club de su vida han influido mucho. «Puede que ayude un poco a centrarse», decía ayer sobre su paternidad.
¿Qué peso tiene el Celta en su citación?
Mucho. El Celta le formó y le recuperó cuando las cosas no le iban bien. Confió en que volviese a dar su mejor versión en Vigo, y así ha sido. De la mano del equipo ha crecido en las últimas temporadas convirtiéndose en un jugador de talla internacional pero capaz de conservar la esencia del canterano.
Morata se perfila como titular en el partido de mañana ante Macedonia
Diego Costa abandonó ayer la concentración de la selección por molestias y abrió así la puerta de la titularidad para Álvaro Morata, con problemas para entrar en el once inicial tanto en el combinado nacional como en el Real Madrid. España jugará mañana ante Macedonia en Granada un nuevo partido de la fase de clasificación para el Mundial de Rusia 2018 y el martes se desplazará a Londres para jugar en Wembley un atractivo amistoso ante Inglaterra, y Morata parte con muchas opciones de ser el elegido.
Costa, muy discutido por un amplio sector de la crítica que le reclama falta de compromiso con la selección, fue titular en los dos últimos encuentros de España, ante Italia y Albania, dejando a Morata en el banquillo. Ahora su lesión deja el camino de la titularidad abierto para Morata, un jugador que en estos momentos no es titular ni en la selección ni en el Real Madrid. Y eso que su eficacia está probada.
Según un reciente estudio del Financial Times, el delantero español marca o asiste cada 68 minutos, lo que le convierte en el tercer futbolista más productivo de las cinco grandes Ligas europeas, solo por detrás de Messi y Neymar. Sin embargo Zidane prefiere a Benzema, no sin polémica, y Lopetegui confió más en Costa en este tiempo. Lo que es innegable es que la selección española parece haber encontrado competencia para un puesto que parece «maldito» en los últimos años, pues el combinado no encuentra un jugador de garantías que permita borrar la huella dejada por futbolistas como David Villa o Fernando Torres.
«La competencia es buenísima. Para un equipo tener diferentes alternativas es siempre muy positivo y aquí estamos todos para ayudar a la selección», manifestó ayer el también delantero Aduriz.