Desde su debut en el 2008 contribuyó a evitar el descenso a Segunda B, al regreso a Primera y a la clasificación europea, previo paso por Liverpool y Sevilla
10 nov 2016 . Actualizado a las 15:57 h.Iago Aspas llegó al Celta siendo un niño y de las categorías inferiores fue escalando hasta el primer equipo, donde vivió los infiernos de Segunda, evitó el descenso de una categoría más con un doble inolvidable y luego fue partícipe del ascenso y de la permanencia del 4 %. Lo fue también de la clasificación europea y este año, convertido además en uno de los capitanes, ha podido defender la camiseta del Celta en Europa. Estos han sido algunos de esos momentos clave.
-Debut. Su primera oportunidad en el primer equipo se la dio Alejandro Menéndez. Fue en un partido frente al Salamanca de la última jornada en Segunda en la temporada 2007/2008 en el que actuó como titular, concretamente el 8 de junio del 2008. Tardaría casi un año en volver a tener minutos, pero sería por la puerta grande.
-El duelo contra el Alavés. A Aspas se le considera el salvador del Celta desde el 6 de junio del 2009. Ese día Eusebio Sacristán le sacó en el minuto 59, cuando un equipo vigués que corría el riesgo de descender a Segunda B se jugaba la vida. Un doblete del moañés certificaba la permanencia y le permitía comenzar a hacerse un hueco en la historia celeste.
-Ascenso a Primera. Sus 23 goles en la temporada 2011/2012 fueron claves para que el Celta lograra el regreso a la máxima categoría que llevaba cinco temporadas ansiando. Ya no había ninguna duda de que Aspas estaba llamado a ser un jugador clave en la historia del conjunto vigués.
-Permanencia del 4 % y despedida. De nuevo sus tantos fueron vitales en la temporada de la vuela a Primera para sellar una permanencia milagrosa, la llamada del 4 %. Su gran temporada como debutante en Primera le puso en el mapa y no fueron pocos los equipos que se interesaron por él. Al final el Liverpool fue el que se hizo con sus servicios, pero antes un emocionado Aspas se despedía de una afición que lloraba su marcha, pero que le deseaba lo mejor y le agradecía que dejara diez millones en la caja celeste.
-Regreso a casa. En el verano del 2015 el Celta sorprendía con la noticia del regreso del moañés. Algunos -los menos- dudaban de que fuera a rendir a su máximo nivel después de dos años -en el propio Liverpool y en Sevilla- donde no había acabado de encontrarse. Pero pronto se encargó de dejar claro que enfundarse la celeste era garantía de mostrar su mejor versión.
-Debut en Europa. En la temporada de su regreso, el Celta logró la clasificación para Europa que actualmente disfruta. Aspas es actualmente el máximo goleador nacional de la Liga, vive un momento dulce también como capitán y en el último derbi rompió su gafe con el Deportivo, al que nunca había batido. Ahora le llega el premio de la selección.