Un sueño celeste en Ámsterdam

La Voz VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

La afición empezó a hacerse notar ayer en la ciudad, donde presenció el entrenamiento

03 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Para la mayoría de los celtistas que esta noche pondrán la nota celeste en medio del rojo del Ajax ayer fue un día ajetreado. Maletas, aeropuerto -a primera hora la expedición irmandiña, con medio centenar de personas, copaba el Sá Carneiro de Oporto-, aviones y, por fin, Ámsterdam. Todo ello con las bufandas al cuello y las camisetas celestes por bandera. Más las gargantas afinadas para afrontar el reto de hacerse oír esta noche.

Por la tarde hubo un primer ensayo. La toma de contacto del equipo con el Ámsterdam Arena, a puerta abierta finalmente después de que se hubiera anunciado lo contrario, lo fue también para los aficionados celestes, entusiasmados con ver a su equipo en semejante escenario. «Nos hubiera gustado que estuvieran un poco mas con nosotros. Se acercaron al final a aplaudirnos», comenta María Gude, entre los celtistas que no quisieron perderse la cita. Esta gallega emigrada en Holanda estuvo acompaña de su hijo. «No quería perder detalle, no sabía a dónde mirar», señala.

La lluvia hizo que fueran «menos dos agardados», cuenta Marco Antón Loxo, que por ese motivo se recogió pronto. «¡Non fose a ser que pillara un trancazo e quedase sen poder ir ao partido!». Como Miguel Estévez, de Irmandiños, que también se dejó caer por allí, pero teniendo claro que «el día grande es mañana -por hoy-». Sí presenció el partidillo y cómo Hugo se retrataba con algunos aficionados. La sesión duró 40 minutos. «Ahora nos juntaremos todos para dar a conocer el celtismo por aquí», anunciaba.

No se lo perdió tampoco Bruno Montero, de la peña de Ponte Caldelas Celtas do Verdugo. «Llegamos el martes y al principio no había mucho ambiente. Pero hoy -por ayer- ya cambió mucho todo. Fue abrir las puertas del estadio y ya se juntó más gente y fue otra cosa», relataba nada más terminar la sesión del equipo. «Al acabar los jugadores se acercaron y Hugo dio una prenda de entrenamiento a la afición», añade.

Para él, estos días en Ámsterdam, que culminarán con el partido de hoy, son un verdadero sueño cumplido. «Lo llevo diciendo años. Viví todo tipo de partidos con el Celta: en Liga en 20 estadios diferentes, en Copa muchos también... Lo único que me faltaba era un viaje por Europa con mi equipo y poder vivir esto está siendo increíble».

Muchos años esperando

Lo mismo piensa Quinso Jueguen, lleva varios días conociendo Ásmsterdam. «Estamos disfrutando dunha cidade moi acolledora. Aínda que polo de agora estamos algo espallados. Mañá será xa o día de xuntarmos todos», señala. La ilusión se palpa en el ambiente. «Moitos celtistas levan anos agardando por un momento coma este. Oxalá o equipo dea unha alegría ao montón de siareiros que imos apoialos».

A la hora de la sesión a puerta abierta algunos aún se disponían a coger su vuelo. Los más rezagados llegarán hoy. El punto de encuentro para todos ellos será primero la plaza Nieuwmark, donde comenzará la previa y desde donde se dirigirán hacia un partido inolvidable.