La génesis de la energía celeste

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

El Celta entrena dos veces por semana con dispositivos inestables para prevenir lesiones y trabajar la fuerza

23 mar 2016 . Actualizado a las 13:05 h.

Si un curioso se encuentra en A Madroa con pelotas de fitball, medias esferas, TRX (un dispositivo inestable), pesas rusas, steps, discos, barras, pesas, escaleras, cuadrados de coordinación, dispositivos de tensión, aros o bastones podría pensar que ha descubierto un gimnasio al aire libre, pero nada más lejos de la realidad, porque son los artilugios que utiliza el cuerpo técnico del Celta dos veces por semana en una doble faceta: prevención de lesiones y trabajo previo a una sesión de fuerza. Una apuesta que, en vista del rendimiento físico del equipo, con 48 partidos encima, ha resultado todo un éxito. Una práctica que en tiempo apenas significa nada y a cambio garantiza muchos beneficios.

En un deporte conservador por antonomasia, el cuerpo técnico del Celta, con el preparador físico Pablo Fernández a la cabeza, ha apostado por la innovación, importando para el fútbol todas las novedades que son susceptibles de aumentar el rendimiento del equipo. El reto es estar siempre pendientes de todas las novedades que depara el mercado para poder importarlas si eso significa un mayor desarrollo de cualquiera de las cualidades que tienen incidencia en el fútbol.

El punto cero de la apuesta son los dispositivos inestables de propiocepción (el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos) y por trabajar la zona media del cuerpo, el lugar en donde se generan todas las tensiones musculares y al que se le otorga una gran importancia en los intramuros de A Madroa.

A partir de esta referencia corporal, los célticos se decantan por un fortalecimiento permanente y una actividad preventiva que mantenga la zona con el tono adecuado, lo que traducido a la práctica disminuye el riesgo de lesiones y permite una mayor tolerancia al esfuerzo a la hora de soportar todo tipo de cargas, duras y variadas en el día a día de un equipo tan físico como el Celta.

El reto final es que los jugadores estén preparados en cualquier momento para el esfuerzo físico que exige el juego del equipo en una apuesta táctica cargada de duelos individuales y de presión, lo que implica un desgaste de energía en cada acción.

En esta apuesta diferente, también hay un apartado específico para los porteros. En este caso de la mano de Carlos Kisluk. Por eso los guardametas celestes tienen que enfrentarse a los reboteadores, a las bandas deslizantes o a balones de diferentes dimensiones y pesos. Todo con el objetivo de desarrollar de un modo permanente su reacción y fuerza explosiva.

Los resultados de la apuesta saltan a la vista. El equipo, con la plantilla más corta de Primera y con 48 partidos encima (sumados amistosos, Liga y Copa del Rey) ha sido capaz de llegar a las semifinales del torneo copero y ahora defiende la quinta plaza ante entidades que triplican su presupuesto. Es uno de los datos objetivos, pero también hay otros subjetivos que manejan los técnicos, aunque lo esencial es que cada vez que los jugadores realizan un ejercicio físico concreto la dificultad es menor, lo que permite aumentar la complejidad del mismo.

Con ocho jornadas por delante, en Valencia se confirmó que el Celta está de nuevo en curva ascendente, en disposición de acabar la temporada igual que la anterior, con un pico de forma positivo, algo nada habitual para una escuadra que lleva dos años comenzando la Liga como un tiro y que a diferencia del curso pasado no ha tenido ninguna travesía en el desierto, tan solo la derivada de la condensación de partidos en el loco enero pasado.

48

Partidos esta temporada

Sumando los amistosos, los de Copa del Rey y los 30 disputados de la Liga regular.

Diferentes velocidades para los ocho disponibles en A Madroa

A Madroa vivió su segundo día de mínimos. Berizzo y su cuerpo técnico trabajaron con los ocho jugadores que se quedaron en Vigo, pero a diferente nivel. Mientras los tres titulares de campo (Sergi, Hugo Mallo y Cabral) apenas hicieron carrera continua y fútbol tenis, los cuatro restantes (Radoja, Drazic, Señé y Planas) tuvieron una exigente sesión física y con balón, repasando diferentes movimientos. También trabajó a pleno rendimiento Sergio Álvarez, mientras Iago Aspas sigue incrementando su puesta a punto para llegar al derbi. Para hoy está previsto que el penúltimo entrenamiento de la semana cuente con muchos jugadores del Celta B. foto M. MORALEJO