El Atlético, otra vez en cuartos

x. r. c. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

OSCAR VAZQUEZ

Seis años después el Celta vuelve a encontrarse con los rojiblancos en Copa

16 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Iago Aspas es el único superviviente del Celta que en el año 2010 también asomó en los cuartos de final de la Copa del Rey y se encontró con el Atlético de Madrid. Fue la última vez que los celestes alcanzaron el antepenúltimo peldaño del torneo y ahí se acabó la gesta de un equipo en reconversión que entonces militaba en Segunda. Seis años después la historia ha cambiado, pero el líder de la Liga es el gran favorito para plantarse en semifinales. Todo dependerá en gran medida de la resolución del partido de ida que el próximo miércoles, 20.30 horas, se celebrará en Balaídos. La vuelta será en el Calderón siete días después.

«Será una eliminatoria dura para ambos. Es un cruce importante ante un rival importante y será muy intenso con mucha expectación por parte nuestra de conseguir el pase sabiendo contra quién nos enfrentamos pero con la ilusión intacta de poder pasar», argumentó Eduardo Berizzo al conocer el cruce. Al técnico de los vigueses le hubiera gustado poder jugar la vuelta en Balaídos: «Siempre es bueno terminar en casa por el empuje de tu gente pero dependerá del resultado conseguido. Eso condiciona mucho el partido de vuelta».

Los celestes afrontarán la cita con la misma ilusión de aquel curso 09/10 cuando habían dejado en la cuneta a Girona, Tenerife y Villarreal y se habían plantado en el Calderón de la mano de Eusebio Sacristán con un once plagado de canteranos con los Yoel, Túñez, Roberto Lago, Abalo y Iago Aspas. En la ida en Madrid los vigueses habían empatado a un gol con un tanto de Trashorras y en la vuelta en Vigo un error de Noguerol permitió a Forlán marcar el gol que a la postre supuso el pase a semifinales de los colchoneros, entrenados en aquel momento por Quique Sánchez Flores.

Aspas podría repetir el miércoles en el once inicial, ya que Berizzo no ha escondido que podría variar la apuesta habitual de contar en la Copa con los menos habituales. Llegados a este punto los celestes también quieren jugar sus bazas tomando como referencia las enseñanzas que dejó el partido de Liga del pasado domingo.

En el Atlético, se toman con precaución la eliminatoria. Al menos, hacia afuera: «Tenemos la fortuna de estar en cuartos y nos enfrentamos a un rival que nos va a poner muy difícil la eliminatoria. El Celta es uno de los equipos más fuertes y lo está demostrando en la Liga. El otro día en Vigo fue un partido difícil y la eliminatoria va a caminar en el mismo sentido», comentó el director general de los atléticos, Clemente Villaverde.

A lo largo de la competición, Simeone ha utilizado a más teóricos titulares que Berizzo, lo que hace pensar que Augusto puede tener una segunda visita a Balaídos, en donde tendrá que someterse a un nuevo plebiscito.

Los célticos superaron a los colchoneros en cuartos en 1948 y llegaron a la final

El Atlético de Madrid no ha perdido una eliminatoria copera frente al conjunto vigués desde la edición 1947-48 de esta competición, en la que ha eliminado a los gallegos en cinco de sus seis enfrentamientos.

Atlético y Celta se han encontrado en la Copa del Rey hasta en seis eliminatorias, la primera de ellas en una semifinal (1925-26), dos veces en la fase de cuartos de final (1947-48 y 2009-10) y las tres restantes en los de octavos de final (en 1943-44 como Atlético de Aviación, 1963-64 y 1979-80).

La única vez que el Celta superó al Atlético en una eliminatoria de la Copa fue en los cuartos de final del curso 1947-48, en el que ambos conjuntos empataron 5-5 en el Metropolitano y los vigueses se impusieron 2-1 en Balaídos, informa Efe.

Trayectoria

Aquella fue la primera vez que el Celta llegó a una final de Copa del Rey. Los vigueses venían de eliminar al Racing de Ferrol en la  ronda de octavos, el cuartos se deshicieron de los colchoneros y en semifinales tumbaron al Espanyol después de una eliminatoria que necesitó dos partidos de desempate. Después, en la final, el Sevilla se impuso por 4-1. Aquel era el Celta de Albéniz, con Pahíño, Hermida y Retamar como referencias goleadoras.

Desde entonces los vigueses cayeron en todos los cruces en donde el conjunto del Manzanares se interpuso en su camino.