Aspas tardó siete segundos en marcar. Superando a tres defensas, sentando al rival y con vaselina
14 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Iago Aspas se acerca al Pichichi celeste, que ostenta Nolito con ocho dianas. El gol de bandera del moañés eleva a siete, en Liga, su cuenta realizadora en lo que va de temporada. Y el séptimo ha sido la mayor obra de arte del segundo realizador céltico de los últimos 20 años con 58 dianas, tan solo superado por el Zar Mostovoi.
El nueve celeste firmó el gol de la jornada, una obra de arte que además resume la manera de actuar del Celta en ataque. Porque en siete segundos ejecutó la acción con precisión y belleza. Primero, robando el balón el Tucu para asistir de primeras al canterano, que con tres defensas encima corrió hacia el marco contrario con verticalidad, sentó a Álvaro y desde la frontal decidió picar el balón para que Pau López solo pudiese ejercer de espectador. Una obra de arte en un día en donde Iago también envió un balón al travesaño y otro al lateral de la red.
Aspas, que lo ha jugado casi todo en las últimas fechas, no marcaba en Liga desde el doblete de Anoeta, pero a cambio hizo dos en Almería para poner en franquicia la primera eliminatoria copera que se debe resolver el jueves en Balaídos.
Hasta la fecha todos los goles de Iago, repartidos en cinco partidos, han servido para puntuar, y el del sábado tiene muchas similitudes al primero que le hizo al Barcelona, también con vaselina incluida, en aquella ocasión a Ter Stegen.
En su regreso a Vigo, el moañés está encontrando su mejor versión, pero incluso mejorando los números de su debut en Primera, porque con Herrera en la campaña 12/13 llevaba cinco goles a estas alturas. Aquel año acabó con 12, una cifra que seguro puede superar en su maniobra de aproximación a Mostovoi. Por el momento 72 goles para el ruso y 58 para el de Moaña. Tiene tiempo para remontar los 14 tantos.