Eduardo Berizzo arengó ayer a sus hombres pidiéndoles «la serenidad de tener los pies liberados»
19 nov 2015 . Actualizado a las 13:56 h.Un derbi no es un partido cualquiera. El fútbol alcanza otra dimensión cuando la rivalidad anda por medio y las pulsaciones a menudo llegan al límite nada más pisar el estadio. Encontrar el equilibrio exacto entre la dosis extra de motivación inherente a cada enfrentamiento entre el Celta y el Deportivo, y la parte más racional que permite analizar el juego y poner en práctica lo ensayado es uno de los retos a los que se enfrentarán el sábado los equipos de Eduardo Berizzo y Víctor Sánchez del Amo.
Ayer, sobre el césped de A Madroa, el entrenador celeste trasladó esa idea a sus futbolistas. En la charla previa al entrenamiento, las cámaras de la Televisión de Galicia captaron el mensaje con el que el Toto arengó a los suyos. Manejar la emoción, que la excitación no sobrepase su fútbol y poner intensidad a cada segundo sobre el campo, comenzando en el entrenamiento, son las premisas con las que el argentino prepara el derbi.
«La confianza es un aspecto muy importante, pero el temor a lo que va a pasar también ayuda mucho. Estar temeroso activa la tensión, activa la preocupación», les dijo Berizzo a sus jugadores. «Temeroso no quiere decir paralizado, temeroso significa prender las alarmas para impulsarse más, y así debemos jugar el partido que viene».
Tanto el técnico del Celta como el del Deportivo han vivido el derbi de los dos lados. Lo sufrieron y disfrutaron como jugadores y ahora lo experimentan desde el banquillo. Eso les capacita para hablar con más propiedad, si cabe, de lo que el sábado se puede sentir en Riazor. «Es un partido muy emocional, muchos de ustedes lo han jugado ya. Es un partido en el que la emoción está exagerada, todo el mundo te lo contagia, te lo cuenta, te lo pide. Lo importante es sentirlo por dentro y luego tener la serenidad de tener los pies liberados. La cabeza, en ese sentido, tiene que estar clarita en el plan de que funcione», quiso transmitir Berizzo a su plantilla a tres días del viaje a A Coruña.
Los compromisos internacionales han privado al Toto de contar con todos sus jugadores para preparar el derbi. Madinda comenzó a entrenar el martes, Nolito se sumó ayer al grupo y hoy se espera que lo hagan Guidetti, Wass y Jonny, mientras que Orellana podría retrasarse hasta mañana. Ante tal cantidad de ausencias importantes, el entrenador del Celta optó por comenzar a preparar ayer con más claridad el duelo ante el Deportivo.
«El plan lo empezaremos a diseñar hoy -por ayer- empezando por apretarnos todos. El entrenamiento tiene que ser una cosa hacia dentro, todos juntos, que todo salga bien», arengó a sus futbolistas antes de una sesión de trabajo que se prolongó durante hora y media. «Todo tiene que salir bien, todo», insistió Berizzo, «desde el pase más insignificante, desde la entrada en calor, hasta el final del entrenamiento y la hidratación».
Porque para el Toto, trabajar durante la semana a un alto nivel de intensidad permitirá al equipo explotar su mejor versión el sábado. El audaz juego del Celta depende totalmente de la presión con la que aprieta a sus rivales, y Berizzo no quiere sorpresas en Riazor. Quiere que sus hombres achuchen al rival y que la lección vaya aprendida desde A Madroa hasta A Coruña. «Todos los esfuerzos tienen que ir en la dirección de apretar». Eso es lo que reclama el Toto a sus hombres. La transcripción en palabras del ideario del Celta.