El celtismo echa raíces en Mozambique

míriam vázquez fraga VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Primera peña en África 

31 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Uno es informático nacido en Mozambique y el otro un médico vilalbés. Vivaldi Nobela y Alberto García Basteiro se conocieron en el país del primero -donde su ahora amigo investiga la tuberculosis- y pronto descubrieron que, aparte de trabajar en el mismo sitio, tenían otra cosa en común: su celtismo. Fue encontrarse ambos, descubrirlo y empezar a rondar por sus cabezas la idea de la peña mozambiqueña que ya preparan.

«La intención es que esté nutrida principalmente por gente de aquí -cuenta vía telefónica desde su lugar de residencia-. Porque yo estaré un tiempo y luego me iré. Los importantes son ellos», insiste García Basteiro. Él comenzó compartiendo su sentimiento celtista en la Peña de Villalba, continuó en la catalana Blau Cel y ahora planea hacer lo propio en Mozambique. Su pasión por el equipo le ha acompañado allá donde le ha llevado la vida y su actual destino no es una excepción. Por eso desde hace meses viene madurando la idea de impulsar una agrupación de apoyo al Celta en Mozambique. El proceso de creación, que no es sencillo, ya está en marcha.

Pero García Basteiro rechaza cualquier protagonismo y prefiere poner el foco en Nobela, un mozambiqueño al que los kilómetros de distancia que separan su lugar de nacimiento de Vigo no le han impedido vivir el celtismo como el que más. Él está llamado a ser el alma de la peña: «Aquí vivimos muchísimo el fútbol y yo siempre disfruté siguiendo el campeonato español. Mi padre fue funcionario y tenía un compañero de Vigo. De ahí me viene el gusto por el Celta», explica.

Basteiro y Nobela -que tiene 33 años y sigue al equipo desde los doce- no son casos únicos. Ellos mismos se han encargado de extender la epidemia celeste entre la gente que les rodea. «La Liga llama la atención y, aparte de Vivaldi y yo, nos empezamos a juntar unos cuantos más para ver los partidos del equipo», comenta Basteiro.

El proceso de puesta en marcha de una peña no es sencillo. Por eso, aunque empezaron hace meses los trámites para oficializarla, todavía no han conseguido esa meta. Pero, oficialidad aparte, el celtismo se ha instalado en Mozambique y Vivaldi Nobela se compromete a garantizar que perdure en el tiempo cuando su amigo regrese a España.