En seis ocasiones el Celta se salvó con tres o más jornadas de antelación
28 abr 2014 . Actualizado a las 12:42 h.El Celta puede lograr este noche (descontando un 1 % de riesgo) algo insólito durante los últimos 25 años (exceptuando los cursos de clasificación europea) salvarse con tres jornadas de antelación, algo que no sucede desde el curso 88/89, cuando el equipo que entrenaba José Manuel Díaz Novoa consiguió el objetivo a falta de cinco jornadas (en la 33 de 38). Fue a costa del Murcia y con un empate sin goles en Balaídos.
A lo largo de la historia celeste en Primera División, el equipo se salvó con tres o más jornadas de antelación en seis ocasiones y esta noche podría ser la séptima (con las aristas de los triples y cuádruples empates).
Tres de ellas llegaron además en la lejana década de los cuarenta. La primera de ellas, curso 42/43, en una Liga de 26 jornadas. La salvación viguesa llegó en la vigésimo tercera después de ganar al Betis en Sevilla por 1-3. Serían los verdiblancos y el Zaragoza los dos equipos que descenderían a Segunda División.
Cinco temporadas después el equipo vigués, que entrenaba el mítico Ricardo Zamora, lo consiguió con cuatro jornadas de adelanto (en la 22 de 26). En esta ocasión incluso pese a la derrota en Mestalla con el Valencia. A la semana siguiente, y para celebrar la permanencia a lo grande en Balaídos, los vigueses se comieron al Real Madrid: 3-1.
Al año siguiente elevaron el listón a cinco partidos de margen con respecto a la jornada final. En el mismo formato, en una Liga de 26 jornadas, quedaron libres del descenso en la 21. Con Hemidita como pichichi con 21 goles, los vigueses sellaron la salvación con un rotundo 1-5 en la cancha del Nastic de Tarragona. Los tarraconenses, además del Oviedo, fueron los descendidos.
Los años cincuenta
En la época de los cincuenta aparece otro de los contados ejemplos. En la 57/58, ya con una competición de 30 jornadas, a los celestes le sobraron las últimas cuatro. Se salvaron en el vigésimo sexto partido pese a la derrota con el Barça por la mínima (1-0) en territorio catalán.
Los dos ejemplos restantes aparecen en los ochenta y ya en una Liga de 38 partidos. Ambas consecutivas. La primera en la 87/88, con Pepe Villar de entrenador después de haber sustituido a Maguregui. Los vigueses también se salvaron este curso en una jornada -la trigésimo cuarta- con derrota, fue por 4-1 en El Molinón con el Sporting de Gijón. Una semana antes habían hecho los deberes con un empate en casa con el Real Madrid. Mallorca, Sabadell y Las Palmas fueron los cuatro descendidos. Al año siguiente llegó el último ejemplo vigente, cuando a los vigueses le sobraron cinco jornadas y enviaron a Segunda división a Espanyol, Betis, Murcia y Elche.
Después llegaron los años en donde el Celta cambió de vagón. Se fue del pelotón de subsistencia a la corte de los puestos europeos. En una de ellas consiguió el récord histórico, al salvarse con siete jornadas de antelación (en la 31 de 38). Fue en el curso 98/99, cuando acabó en la quinta posición.