El Celta no ha marcado en sus cuatro últimos partidos oficiales a domicilio y en Cornellá solo disparo, sin ningún peligro, dos veces a la portería rival
20 ene 2014 . Actualizado a las 19:42 h.El Celta no es capaz de arreglar todos sus problemas. Cuando soluciona una vía de agua, le aparece otra. Le sucede con el apartado goleador. Después de pasarse cinco partidos sin marcar en Balaídos y de tener que esperar a la visita del Almería para cortar la sequía y anotarse la primera victoria, ahora le llega el barbecho a domicilio en donde no puntúa desde el 2 de noviembre cuando ganó en Sevilla y en donde acumula tres partidos de Liga y uno de Copa sin ver la portería contraria. El último tanto como visitante no anotó Rafinha en Anoeta para el inservible 4-3. Desde entonces el Celta fue un equipo miope en Pucela, San Mamés, Bernabéu y Cornellá. En tres de estos cuatros escenarios ha salido además goleado.
La sequía a domicilio llama la atención después del dispendio en los dos primeros meses de competición, con tres triunfos y la friolera de 12 goles marcados. Pero lejos queda el 0-5 de Málaga, los dos goles del Villamarín y San Mamés en Liga o los tres de Anoeta.
Quizás la explicación esté en la teoría de la manta, que no da para todo. El Celta, aunque siga encajando y recibiendo goles un tanto infantiles, ha ido ganando consistencia en la zona defensiva, con el centro del campo más cerca de su línea defensiva, y esos metros le han llevado a jugar cada vez más lejos de la zona de influencia rival.
De hecho, en Cornellá fue incapaz de generar una sola ocasión de gol. Dos tiros, ambos sin peligro a la portería de Casilla, y otras tres jugadas finalizadas fue todo el rédito de un equipo que siempre ha hecho de su capacidad para visitar el área rival una de sus banderas. Santi Mina, que actuó como nueve de referencia, apenas entró en contacto con el balón. «Hemos tenido más posesión que ellos, pero no hemos creado tantas ocasiones», reconoció Rafinha tras la cita de Cornellá.
La racha de tres partidos sin marcar en Liga es la peor en Primera División desde la temporada 05/06, cuando en el arranque de la segunda vuelta los vigueses habían caído sin marcar en Sevilla (1-0), con el Espanyol (2-0) y ante el Alavés. En Segunda se repitió la historia en la 09/10 con un empate sin goles en Soria, y derrotas por la mínima con Levante y Hércules.
Para encontrar cuatro salidas sin marcar, como en este caso contando el de Copa, hay que retroceder a los inicios del curso 05/06 en Primera con derrotas en Mallorca y Zaragoza por 1-0 y en Valencia y Camp Nou por 2-0. Granada, en la vuelta a Andalucía, será el próximo destino.