Un 1-3 jamás dilapidado

vigo / la voz

GRADA DE RÍO

Augusto Fernández, que no tuvo su mejor día, dio la asistencia del segundo gol.
Augusto Fernández, que no tuvo su mejor día, dio la asistencia del segundo gol. LOF< / span>

24 nov 2013 . Actualizado a las 18:09 h.

El Celta nunca había dilapidado un 1-3 para al final caer por 4-3 a lo largo de sus noventa años de vida. Siete décadas atrás le había pasado algo parecido en Oviedo, cuando el cuadro local remontó un 1-2 para al final ganar por el mismo resultado que ayer se dio en Anoeta.

A la largo de la historia celeste -informa Alberto Fernández en su blog CeltaHistoria- el cuadro vigués solo ha perdido tres encuentros por ese resultado, todos ellos en la década de los cuarenta y los cincuenta.

La última vez había sido en Sevilla (curso 49/50). Los goles de Sobrado, Juanín y Atienza no habían sido suficientes para un equipo que a falta de cinco jornadas soñaba con el título de Liga. Acabó séptimo.

Los hispalenses también estuvieron presentes en el penúltimo 4-3 (43-44), un curso en donde el Celta fue colista. Pahíño en dos ocasiones y Roig habían marcado para los celestes.

No obstante, el precedente más parecido al vivido ayer en Anoeta se dio en la lejana temporada 40/41 cuando el Oviedo remontó un 1-2. Los ovetenses habían marcado dos goles en su propia meta y Mundo había hecho el tercero de los vigueses.

No obstante, no hay que viajar tanto en el tiempo para encontrar una derrota del Celta ganando por dos goles a domicilio en Primera División. Sucedió la temporada pasada en Vallecas y en unas similares condiciones: Con 0-2 en el marcador y sufriendo una expulsión prematura, en aquel caso la de Gustavo Cabral, que actuaba como pivote. El Rayo terminó ganando por 3-2.

Por otra parte, el 4-3 de Anoeta frustra la que pudo ser primera remontada exitosa del Celta este curso.