18 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Con el balón, el Celta está cómodo, pero cuando tiene que defender sufre bastante y es un aspecto en el que debe mejorar, porque el Athletic, aunque no tuvo muchas ocasiones claras, sí generó sensación de peligro. El equipo de Valverde dificultó mucho el trabajo al centro del campo vigués. Álex López no estuvo a su nivel habitual y Borja Oubiña y Rafinha tampoco. Además, en la idea de Luis Enrique los hombres de banda son fundamentales para las ayudas, y ayer costó mucho. La banda derecha del Athletic hizo mucho daño. A Toni todavía le cuesta un poco defender. A la hora de salir, el Celta tiene muy claro lo que debe hacer, pero a la hora de replegar sufre. Para el buen juego que quiere hacer el equipo, le generan demasiadas ocasiones.