Los pecados capitales del Celta

X. R. Castro VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

Desolación de los jugadores célticos en su última comparecencia en Balaídos.
Desolación de los jugadores célticos en su última comparecencia en Balaídos. ÓSCAR VÁZQUEZ

Planificación, nula aportación de los fichajes y bajón de jugadores, claves para instalarse en el abismo

14 may 2013 . Actualizado a las 15:29 h.

La planificación deportiva dio el primer empujón y las decisiones arbitrales acaban de dejar al Celta en el abismo, sustentando por un hilo matemático. Con solo 31 puntos en 36 partidos, los célticos están pagando la nula aportación de la mayoría de los fichajes, la cuesta abajo de jugadores fundamentales como Iago Aspas y la decadencia en el juego desde que el equipo entró en la zona de descenso en el mes de febrero. Tampoco ha ayudado el cambio de entrenador. Lejos de actuar como revulsivo, Abel Resino provocó una empanada táctica con su defensa adelantada que le obligó a reconsiderar su apuesta. Aunque parece que demasiado tarde.

Planificación

El principal agujero celeste

El Celta paga con la penúltima posición la planificación de su cúpula deportiva. El equipo no dio el salto de calidad con los fichajes ni arregló sus problemas. A lo largo de toda la temporada se echó de menos a un goleador, y atrás, el equipo ha encajado con demasiada facilidad. De los últimos 23 partidos, solo en uno se quedó sin recibir tantos en contra. Desangrarse en las dos áreas es sinónimo de fracaso.

Fichajes

Descartes habituales en vez de dar el salto de calidad

Salvo Javi Varas, Augusto y Krohn-Dehli, el resto de las incorporaciones han resultado un fiasco. Los Park, Pranjic, Demidov, Cabral y Orellana llegaron al club para dar un salto de calidad, pero en realidad han terminado en los cuatro primeros casos en convertirse en descartes habituales cuando la mayoría de los jugadores del plantel están disponibles.

Orellana

Un mesías sin el gol prometido

Fabián Orellana se convirtió en el fichaje estrella invernal. Su excelente rendimiento en Segunda hacía pensar que contribuiría de manera decisiva a arreglar el problema del gol, pero el chileno no solo no ha marcado, sino que apenas ha tenido incidencia en el juego. Las pocas veces que el equipo se ha encomendado a él, como en Sevilla el domingo, el futbolista estuvo desaparecido.

Plantilla

El bajón de jugadores capitales como Iago Aspas

Aspas vivió instalado en el éxito toda la primera vuelta. Todo lo que tocaba la convertía en oro, pero tanto halago le ha debilitado, también unas molestias físicas que todavía le hacen trabajar al margen el día después de los partidos y los cuatro encuentros de sanción por el cabezazo a Marchena. Datos que han ido menguando su aportación a lo largo de la segunda vuelta. Ahora, llegado el momento definitivo, la responsabilidad le pasa factura. Frente a Atlético y Betis firmó sus partidos más discretos desde que es la estrella del equipo. Justo cuando más le necesitaba el Celta.

Ausencias

La baja de Hugo Mallo

El marinense era un jugador importante en el esquema del equipo vigués. Por su fortaleza defensiva y por su proyección en ataque. Hugo Mallo, que se lesionó cuando estaba en un gran momento de forma, le daba soluciones a un equipo que sin él perdió parte de su juego por bandas.

Entrenador

Abel no fue el revulsivo

Porcentualmente Abel Resino le gana la partida a Herrera por un punto. Ha sumado 11 puntos en 12 jornadas por 20 en 24 del extremeño. Pero el toledano no ha sido la solución a los males del Celta. Su estancia en el club está marcada por la apuesta por una defensa adelantada a la que tuvo que renunciar en Mallorca. De vuelta a los orígenes balompédicos, el equipo tuvo una reacción que solo le ha durado tres partidos y que no ha servido para salir del pozo. El técnico tardó demasiado en dar con la tecla. Comenzó apostando por veteranía y experiencia, pero se ha terminado decantando por la gente de la casa, con un punto más de implicación.

Trayectoria

La losa de vivir en la zona de descenso

Tardó mucho en caer el Celta a la zona roja, pero desde que lo hizo en el mes de febrero no ha vuelto a salir. Trece jornadas consecutivas han ido minando la confianza del equipo, que ha perdido fútbol y consistencia, los dos avales de la primera vuelta. Desde la llegada de Abel el Celta ha encajado 21 goles en doce jornadas, 1,75 por duelo.