El encuentro ante el Barcelona mostró la faceta más ofensiva de capitán en lo que va de temporada
04 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Borja Oubiña no es de los que se prodiga en goles. Quizás por eso el tanto que el pasado sábado dio el empate al Celta fue todavía más reconocido. El capitán celeste exhibió en el partido ante el Barcelona su cara más ofensiva de toda la temporada. Ya no solo por su gol, que también, sino por su presencia en el área rival. Porque ante la portería de su excompañero Pinto Borja Oubiña tuvo un acierto del 33 %, ya que enchufó al fondo de la red uno de los tres disparos a puerta que tuvo, y de los ocho en total que contabilizaron los celestes.
En todo lo que va de campeonato liguero Oubiña solo había tenido tal presencia en el área rival en el enfrentamiento ante el Granada en la primera vuelta. En aquel encuentro, que concluyó con derrota celeste 2-1, de las botas del capitán también habían salido tres disparos. Su acompañante en el mediocentro, al igual que el pasado sábado, había sido Natxo Insa.
Habitualmente las funciones de Oubiña conectan más con la defensa que con la delantera, de ahí que en todo lo que va de Liga su bagaje de disparos ascienda a 16 en total, de los que tres fueron el pasado sábado. «Depende con quién juegues al lado y cómo veas el partido. Antes jugaba más por delante de la defensa, como tercer central, ahora voy viendo yo cómo se desarrolla la jugada y tengo un poquito más de libertad», comenta Borja Oubiña al analizar la cuestión.
Sus compañeros de fatigas en la medular condicionan también su trabajo. «Cambia mucho con quién juegues en el mediocentro y también por fuera. Tienes que adaptarte a los compañeros que tengas y también al entrenador, cómo entienda él el juego y la libertad que puedas tener», expuso. Tanto con Abel como con Herrera Borja Oubiña ha sido una pieza fija en el eje del Celta, y aunque su pareja de baile más habitual es Álex López, con vocación más ofensiva, el capitán ya ha compartido línea con Insa, con el que adquiere un perfil más atacante, Cabral, o más recientemente con Pranjic y Madinda.
Con uno u con otro, Borja Oubiña confía en que el Celta sepa frenar el domingo a un Rayo «muy valiente y que expone mucho». Superado el Tourmalet el objetivo es llegar con vida a las dos o tres últimas jornadas.
«Antes jugaba casi como tercer central, ahora tengo un poquito más de libertad »
Centrocampista del Celta