Rumer Willis, cuatro trabajos para no vivir de sus padres, Bruce Willis y Demi Moore

Joaquina Dueñas MADRID / COLPISA

GENTE

Rumer Willis, en una imagen de archivo
Rumer Willis, en una imagen de archivo Doug Peters | Cordon Press

La actriz ha respondido a las críticas que la tildan de «nepobaby»

23 feb 2026 . Actualizado a las 14:36 h.

Recientemente, Rumer Willis, hija de Bruce Willis y Demi Moore, hablaba de los retos de ser madre soltera en un post de Instagram. Pronto, la publicación se llenó de comentarios que le reprochaban las quejas y subrayaban su situación de privilegio como hija de dos de las estrellas más rutilantes de Hollywood, tildándola de nepobaby, término peyorativo para referirse a los hijos de celebridades que triunfan en la misma industria de sus padres, gracias a su red de contactos. «Tengo cuatro trabajos diferentes para mantener a mi hija. Soy la única que la mantiene. No vivo de un fondo fiduciario ni recibo dinero de mis padres», ha contestado rotunda Rumer Willis. La mujer, de 37 años, es madre de una niña de dos años fruto de su relación con Derek Richard Thomas, con quien rompió en agosto del 2024. Desde entonces, está criando a la niña sola y en más de una ocasión ha relatado algunas de las dificultades que se encuentra en su día a día como madre soltera.

En todo caso, ha reconocido que tiene «privilegios» en su vida que mucha gente no tiene y que «hay realidades que nunca experimentaré plenamente», a pesar de lo cual, ha subrayado que su post no trataba de «comparar circunstancias», sino tan solo de reflejar su cotidianidad.

La mujer de Bruce Willis habla sobre el estado de salud del actor: «Es difícil mirar atrás»

Emma Heming Willis, esposa de Bruce Willis desde hace 16 años y madre de sus dos hijas más pequeñas, lanzó el pasado 9 de septiembre un libro titulado El viaje inesperado: encontrar fuerza, esperanza y a ti mismo en el camino de los cuidados (The Unexpected Journey: Finding Strength, Hope, and Yourself on the Caregiving Path), en el que cuenta el proceso de la enfermedad del actor. Pero sobre todo, espera que sea útil y cercano para aquellas personas que les toca ser cuidadoras de un ser querido. 

En el 2022 la vida de la familia Willis cambió. Bruce comenzó a mostrar comportamientos extraños, como «olvidar frases en los rodajes, mostrarse frío y distante con sus familiares o dejar de hacer actividades que solía disfrutar, como llevar a sus hijas pequeñas al colegio».

 El protagonista de La jungla de cristal y las mujeres de su vida —sus cinco hijas, su actual esposa Emma Heming y su exesposa Demi Moore— recibieron el diagnóstico que explicaba lo que estaba sucediendo en la salud del actor: afasia progresiva primaria. Esta enfermedad que afectaba directamente la capacidad de habla y comprensión del artista, en el 2024 evolucionó a una demencia frontotemporal, un grupo de trastornos relacionados por la degeneración de los lóbulos frontal o temporal del cerebro. 

Su mujer ha contado este martes en un entrevista en el programa Good Morning America de ABC News lo duro que fue recibir los diagnósticos, en la que recordó cómo se sintió cuando les informaron los especialistas. No solo no conocía la enfermedad, sino que «ni siquiera sabía pronunciarla». «Muchas veces el paciente es increíblemente inconsciente de lo que le está pasando», explicó el doctor Bruce Miller. Y Emma cree que ese es el caso del actor, que nunca parece haber conectado los puntos de por qué las visitas al médico y sus despistes.

Lo que ahora sí sabe el entorno de Bruce es que se trata de una enfermedad sin cura y el deterioro mental, que ahora parece haberse estabilizado, es inminente. «Bruce goza de una salud realmente buena en general, es solo su cerebro el que le está fallando», asegura Heming Willis, que también menciona que es «el lenguaje lo que se está yendo» y se encuentran «intentando adaptarse». 

La modelo y empresaria, que se mantiene con un perfil bajo, se sinceró sobre cómo transita esta etapa de su matrimonio. «No necesito que sepa que soy su mujer, que nos casamos tal día o que esto fue lo que pasó... No necesito nada de eso. Solo quiero sentir que tengo una conexión con él. Y la tengo». A medida que el deterioro cognitivo avanza, la modelo de 49 años menciona que tanto ella como sus hijas encuentran nuevas formas de comunicarse con él: «Nos coge de la mano. Le damos besos. Lo abrazamos. Y él responde. Está ahí». 

 Emma y su familia reconocen que, a pesar de todo, de vez en cuando todavía encuentran en Bruce destellos de su personalidad. «No son días, son momentos», señaló. «Es su risa, tiene una risa tan fuerte y a veces aparece ese brillo en sus ojos, o esa media sonrisa, que me transportan», recordó la modelo. Pero, así como es bonito de ver, también deja en evidencia lo que se ha perdido. «Es difícil de ver, porque tan rápido como aparecen esos momentos, se van. Es duro. Pero estoy agradecida. Estoy agradecida de que mi marido siga muy presente». 

Uno de los desafíos más grandes que encuentran para acompañarlo y tratar con él es justamente no saber qué piensa o qué siente. «Me encantaría poder tener una conversación con él. Saber cómo está, cómo se siente, si tiene miedo o si alguna vez se preocupa». Pero, a falta del habla, Emma se conforma con el sencillo hecho de estar junto a él y ver cómo, cuando ella o cualquiera de sus cinco hijas está junto a él, «Bruce se ilumina».  

Uno de los desafíos más grandes que encontró Emma al embarcarse en esta etapa de su vida fue darse cuenta que no había acompañamiento para el cuidador. El hecho de que un familiar comience a atravesar una enfermedad, en este caso degenerativa y que afecta directamente al habla, hace que la situación con el tiempo empeore y muchas veces el círculo cercano no tiene las herramientas para enfrentarlo.

Emma contó que los primeros meses después de recibir el diagnóstico sentía que tenía que hacerse cargo de Bruce sola. Como si fuera lo que correspondía por ser su esposa: mantenerse en vela por las noches por si él llegaba a necesitarla y aislarse en una especie de búnker hermético, lejos de eventos sociales y actividades que la distrajeran de su principal función, cuidar de su esposo. 

Sin embargo, fue una de las hijas del actor y Demi Moore la que le hizo abrir los ojos. Su hijastra le dijo que, honestamente, se encontraba más preocupada por ella que por su padre. «Nunca olvidaré cuando Scout me dijo eso y pensé: "Vaya, realmente estoy perdiendo el control. Tengo que recomponerme de verdad aquí"». Desde entonces, Emma intentó cambiar la forma de abordar el cuidado de Willis y eso le dio la iniciativa para querer acompañar a otras personas que se encuentren en la misma situación, haciéndose cargo de un ser querido. 

Por este motivo el libro no solo trata de recapitular las vivencias que tuvieron como familia y el proceso de la enfermedad del actor de Pulp Fiction, sino que también intenta ser un sostén y compañía para aquellos cuidadores que se enfrentan a una situación similar y no tienen con quién compartir cómo se sienten. Emma se está convirtiendo en una referencia en la temática y, su mensaje en el post que publicó en Instagram cuando se celebró el Día del Padre en Estados Unidos, lo dejó en claro: «Como dicen en nuestra comunidad FTD —Demencia frontotemporal—: "Es lo que es". Y aunque eso pueda sonar desdeñoso, para mí, no lo es. Me hace poner los pies en la tierra. Me ayuda a volver a aceptar lo que es y no luchar contra esto en cada paso del camino como solía hacerlo».