La delicada salud de Daniel Westling, marido de la princesa Victoria preocupa en Suecia

Martín Bastos

GENTE

La princesa Victoria y el príncipe Daniel de Suecia, en una imagen de archivo, en octubre del 2025, en una visita oficial a Seúl
La princesa Victoria y el príncipe Daniel de Suecia, en una imagen de archivo, en octubre del 2025, en una visita oficial a Seúl JEON HEON-KYUN | EFE

Tuvo que someterse a un trasplante de riñón hace diecisiete años, debido a una dolencia renal, y ahora se especula con que volvería a necesitar pasar de nuevo por quirófano

07 feb 2026 . Actualizado a las 16:16 h.

Mientras los titulares del caso Epstein y sus vínculos con varias monarquías europeas, como es el caso del ex príncipe Andrés, la princesa Sofía de Suecia o el escándalo que rodea a Mette-Marit copan la atención informativa, en Suecia empiezan a preocuparse por la salud del príncipe Daniel Westling. Casado con la princesa Victoria, y heredera al trono sueco, a sus 52 años lleva diecisiete con un riñón trasplantado y ahora podría necesitar tener que volver a pasar por quirófano. La información no está confirmada por la casa real sueca, pero varios medios alemanes señalan que la cancelación a última hora de un compromiso deportivo hace pocas semanas, un aspecto más cansado en algunas de sus apariciones públicas y sus fotos acudiendo al hospital donde le operaron en el 2009, poco antes de su boda con Victoria de Suecia, habrían desatado las alarmas sobre cómo se encuentra realmente el príncipe. 

Por el momento son solo especulaciones, y nada apunta a que el estado de salud de Daniel Westling haya empeorado hasta tal punto que estén pensando en un nuevo trasplante. Aunque lleva una vida prácticamente normal tras recibir un riñón de su padre, Olle, en el 2009, sí que es cierto que la enfermedad renal crónica congénita que padece le hace estar muy controlado por los médicos. 

Padre junto a la princesa Victoria de Estelle y Oscar, su próximo acto público está previsto para el 11 de febrero en Milán, donde se celebran los Juegos Olímpicos de Invierno junto a sus suegros, los reyes Carlos Gustavo y Silvia. 

Hace unos años Daniel Westling aseguró que se encontraba bien físicamente y que «no había tenido ninguna recaída desde entonces» desde su operación. El caso es que se supone que desde palacio tendrían ya un plan alternativo si la salud del príncipe Daniel empeora, ya que la opción de un donante de su familia ya no sería posible, porque su madre tiene 81 años. La opción primera sería someterse a diálisis y, probablemente, ponerse en la lista de trasplantes. Tanto él como la heredera al torno sueco son donantes de órganos desde hace tiempo. 

Su caso no es único en las monarquías nórdicas. Los médicos de Mette-Marit no descartan que la princesa tenga que someterse a un trasplante de pulmón en un futuro no muy lejano por la fibrosis que sufre y que ha empeorado en los últimos meses.