El cordón sanitario impuesto por la casa real noruega por el juicio a Marius Borg
GENTE
El príncipe Haakon expone su estrategia mientas Ingrid Alexandra asume más protagonismo institucional. Mette-Marit, delicada de salud, se apartará por completo de la vida pública
29 ene 2026 . Actualizado a las 15:03 h.El próximo 3 de febrero comienza en el Tribunal del Distrito de Oslo el juicio contra Marius Borg, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, acusado de más de una treintena de delitos graves. Ante la magnitud del proceso judicial y la enorme expectación mediática, la Casa Real ha puesto en marcha un cordón sanitario destinado a proteger la institución, separando responsabilidades para intentar que ninguno de sus gestos o pronunciamientos pueda entenderse como un intento de interferencia en el juicio. Tras meses de silencio esquivo, el blindaje institucional se ha organizado en diferentes niveles. Por un lado, el príncipe heredero Haakon ha marcado distancias públicamente de su hijastro. Por otro, su primogénita, la princesa Ingrid, ha cobrado un nuevo protagonismo con su primer viaje en solitario.
Haakon ha subrayado que Marius Borg «no forma parte de la Casa Real» y que, como ciudadano noruego, «tiene las mismas responsabilidades y los mismos derechos que cualquier otro». En todo caso, también ha reconocido que «lo queremos, por supuesto, y es una parte importante de nuestra familia». El heredero al trono ha confirmado que ni él ni Mette-Marit estarán presentes en la sala durante el juicio y que evitarán cualquier comentario mientras dure el procedimiento.
«Creemos que es la mejor solución dada la situación actual», ha señalado, insistiendo en que la familia real continuará con su agenda oficial con normalidad. «Tanto el rey, como la reina y yo hemos planeado un programa oficial durante este período y planeamos llevarlo a cabo. Sin embargo, la princesa heredera Mette-Marit se marchará», ha detallado.
En este sentido, la princesa heredera Mette-Marit se apartará por completo de la vida pública. «Ha planeado un viaje privado para las próximas semanas. Aún no ha decidido la duración completa», ha explicado el príncipe Haakon. En todo caso, hace meses que la princesa heredera redujo considerablemente sus compromisos oficiales debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece. De hecho, sus médicos están haciendo un detallado seguimiento de la evolución del tratamiento y ya se han planteado la posibilidad de medidas más drásticas como el trasplante de pulmón.
Mientras tanto, la figura que ha cobrado máximo protagonismo es la de la princesa Ingrid Alexandra. La hija mayor de Haakon y Mette-Marit acaba de realizar su primer viaje oficial en solitario, un desplazamiento cargado de simbolismo ya que ha replicado el recorrido que realizaron sus abuelos, los reyes Harald y Sonia, en 1969, después de casarse. A sus 22 años, Ingrid ha viajado a Finnmark, en el extremo norte del país, donde ha disfrutado de la naturaleza, convivido con la comunidad sami, visitado escuelas y el Parlamento Sami.
El viaje, cuidadosamente planificado, ha sido leído en Noruega como un gesto de continuidad y estabilidad institucional. No obstante, la princesa se ha visto envuelta en una nueva polémica a cuenta del recorrido que hizo por la meseta ártica en moto de nieve. Según ha informado Se & Hor, la joven y su acompañante no siguieron las normas ya que no se pusieron el chaleco reflectante obligatorio con una L en la espalda. La princesa carece del permiso específico para la conducción de este tipo de vehículo y solo puede hacerlo siguiendo unas estrictas condiciones que parece que no cumplió a rajatabla. Un error sobre el que se ha pronunciado la jefa de comunicación de la Casa Real, que ha señalado que no volverá a ocurrir.
La primogénita del príncipe Haakon tampoco ha podido esquivar las preguntas sobre el inminente juicio a su hermanastro. «Por supuesto que es difícil. Para nosotros como familia, para mí como hermana y para mamá y papá. Y, por supuesto, para todos los que están involucrados en el asunto», ha declarado a la cadena pública NRK para terminar afirmando que no hará más comentarios al respecto.
A pesar de los esfuerzos, también han despertado suspicacias las ausencias del rey Harald que, a sus 88 años, se ha ausentado en dos ocasiones de los compromisos reales por «viajes privados en el extranjero». Hasta el momento, la Casa Real no ha ofrecido detalles sobre el paradero ni los motivos de estas ausencias. «Su Majestad el rey se encuentra de visita privada en el extranjero. Su Alteza Real el Príncipe Heredero ejercerá la regencia del 23 al 26 de enero», fue el escueto comunicado sobre su último viaje.
La prensa local ha recordado que «el año pasado por estas fechas estuvo de cacería con buenos amigos» y ha planteado la posibilidad de que ahora «también esté haciendo algo divertido». Una elección que algunos, como la experta en realeza Caroline Vagle, han celebrado: «Me parece fantástico ver lo activos que siguen él y la reina. Viven la vida al máximo, y no hay nada mejor que eso». Sin embargo, también hay quien entiende que este no es el mejor momento para las ausencias recurrentes del monarca.