El PP formaliza su veto a la propuesta del BNG para adjunto a la valedora por «ser un activista incompatible co cargo»
GALICIA
Los nacionalistas defienden «a traxectoria impecable do candidato», Fernando de Abel Vilela, y achacan la decisión de los populares a que «non soportan que defenda o medio e o territorio»
13 mar 2026 . Actualizado a las 17:36 h.El PP ha formalizado esta mañana en el Parlamento gallego su rechazo a la propuesta de los nacionalistas para ocupar el cargo de adjunto a la valedora do pobo. Un veto que ha defendido, como portavoz del PP, Alberto Pazos, que ha asegurado que los populares no han roto ningún consenso, porque lo hablado con el Bloque, ha dicho, era que en los puestos uno y dos de la institución se requerían perfiles institucionales e independientes. Así lo afirmaba minutos antes de que se reuniese la Comisión de Peticións, a la que ha asistido su compañera Paula Prado. Según el PP, estas condiciones de imparcialidad sí las cumple Dolores Fernández Galiño, pero no el adjunto, Fernando de Abel Vilela, propuesto por los nacionalistas. El diputado del PP, que ha lamentado que el Bloque registrase su nombre sin un acuerdo previo, se ha referido al candidato del Bloque como un perfil alejado de lo que precisa una institución encargada de velar por el cumplimiento de los derechos fundamentales. «As institucións non poden estar colonizadas por activistas afíns a organizacións minoritarias», ha insistido.
El BNG ha replicado con dureza esta mañana a los populares. Olalla Rodil, viceportavoz del grupo que lidera la oposición, ha asegurado que estamos ante una decisión inédita, «un veto político sen precedentes na historia da democracia», porque supone romper con el consenso y el pluralismo que ha distinguido este proceso durante décadas. «Están botados ao monte e xa non respectan nin a súa palabra», ha lamentado la diputada nacionalista, quien ha defendido también la «traxectoria impecable» del candidato a adjunto de la valedora. Rodil ha vinculado este bloqueo a que «non soportan que defenda o medio e o territorio», en referencia al PP.
El veto supone romper una tradición que venía respetándose desde 1984, una práctica parlamentaria según la cual la propuesta del titular correspondía al grupo mayoritario del Parlamento, contando con el apoyo del segundo grupo, a cambio de que el primer grupo apoyara a su vez la propuesta de vicevaledor o adjunto que formulara el partido líder de la oposición (se necesita una mayoría cualificada para el nombramiento). Lo ocurrido en este caso tiene mucho que ver con la resaca del proyecto fallido de Altri. Y relación directa del candidato del Bloque con Adega, el brazo ecologista del nacionalismo y gran azote del proyecto industrial previsto para Palas de Rei. Abogado y miembro de su junta directiva, Fernando de Abel Vilela, según el PP, tiene un sesgo muy marcado incompatible con el cargo.
Cuando el PP y el BNG iniciaron las negociaciones para renovar la institución solo estaba encima de la mesa el nombre de Fernández Galiño, propuesto por el PP, pero no el de su número dos, que corría a cargo del Bloque. Los nacionalistas pidieron tiempo para decidir su candidato, y el grupo mayoritario accedió. Pero una vez sabido el nombre, el criterio de la dirección del PPdeG prevaleció sobre el del grupo parlamentario. Un no rotundo.
Los nacionalistas recuerdan que en el número dos del Valedor do Pobo han estado perfiles que no son independientes. Es el caso, por ejemplo, de Antonio Pol, quien fue alcalde franquista de Arzúa entre 1964 y 1968, y diputado por Alianza Popular (AP) entre 1982 y 1986; también el nacionalista Domingos Merino, diputado del BNG y exregidor de A Coruña; o por último, la última vicevaledora, la socialista María Xosé Porteiro. De momento, ni PP ni Bloque parecen dispuestos a ceder en esta guerra con los ecos de Altri de fondo. Y el sillón de segundo de la Valedora sigue vacante. Los populares han tendido la mano para que el BNG proponga otro nombre, algo que los nacionalistas no harán. En el horizonte, varios escenarios, dado que no se requiere una mayoría cualificada: el primero y más probable a corto plazo, que quede vacante; segundo, que el PP haga valer su peso en la Cámara y designe un perfil afín y, por último, que le plantee a los socialistas que formalicen una alternativa.