Pontón reclama sacar a la luz todos los «chanchullos» de los populares con la propuesta de una comisión que contó con el apoyo de los socialistas
10 mar 2026 . Actualizado a las 12:10 h.El PP ha hecho valer esta mañana su mayoría en el Parlamento gallego para tumbar la propuesta del BNG de crear una comisión de investigación sobre el fallido proyecto industrial de Altri, iniciativa política que ha contado con el apoyo del PSdeG, pero que ha desencadenado un bronco debate en O Hórreo. Ha sido Ana Pontón, portavoz del grupo que lidera la oposición, quien ha apelado a la necesidad de sacar a la luz todos «os chanchullos» de los populares con la empresa y quien ha vuelto a poner el foco en dos cuestiones: la primera, la reciente sentencia del TSXG en la que se cuestiona la desprotección de una zona de valor que estaría afectada por el proyecto, y la segunda, el acuerdo secreto de la Xunta con la compañía, un pacto en el que, al parecer, habría aspectos sujetos a la confidencialidad.
«A macrocelulosa é o símbolo dun goberno de Rueda sen proxecto industrial que ademais é capaz de cometer irregularidades para favorecer intereses privados», ha subrayado Pontón en la defensa de la propuesta para crear una comisión de investigación.
Alberto Pazos, portavoz del grupo mayoritario de la Cámara, ha mostrado su indignación por los argumentos deslizados por la oposición, sembrando dudas sin pruebas, incurriendo, ha dicho, en difamaciones. «É unha vergonza as acusacións que se fixeron aquí», subrayó Pazos, quien defendió el trabajo técnico de la Xunta y recordó que el archivo de Altri «non ten nada que ver coas manifestacións», sino con la decisión del Gobierno central de dejar sin conexión eléctrica a los futuros proyectos industriales de Lugo.
En línea con lo expresado en otras ocasiones, el portavoz del PP defendió que la Xunta nunca ocultó nada sobre un proyecto que llevó a la Cámara y que, en un principio, no suscitó ninguna oposición. Y acusó a nacionalistas y socialistas de defender de forma cobarde acusaciones que luego no se atreven a llevar a la Justicia. «Encantaríame que o xulgado diga que se pode facer pública esa documentación para poder acreditar todo o que levan mentido e para pedirlles a dimisión», sostuvo el portavoz del PPdeG en su respuesta a los dos grupos de la oposición.
Por su parte, la diputada del PSdeG, Patricia Iglesias, llegó incluso a hablar de «posible tráfico de influencias» en la tramitación del proyecto de Altri y advirtió de que si la Xunta sigue negando información, también su partido valorará «acudir aos tribunais» para conocer toda la documentación al respecto. «Hoxe o PP decidiu usar de novo a súa maioría absoluta para impedir que o Parlamento investigue qué prometeu a Xunta á multinacional Altri», lamentó la representante socialista, quien recordó que ella misma presentó hasta nueve solicitudes formales de acceso al expediente de la sociedad Impulsa Galicia, «ao proceso da súa creación, á súa disolución e ao contido dese memorando», insistió.
El eco de la guerra
La sesión plenaria ha estado marcada también por las discrepancias de los grupos a la hora de fijar una posición sobre la guerra de Irán. Los diputados nacionalistas, que presentaron su iniciativa para una declaración institucional (en la que se oponían a enviar la fragata española Cristóbal Colón a Chipre y pedían la salida de la OTAN), han mostrado pancartas en las que se leía Non á guerra. Imperialismo nunca máis. Al inicio del pleno, Pontón ha pedido al PP «non repetir a foto criminal dos Azores» y emplazó a Rueda a ponerse del lado de la paz, «do lado correcto da historia». «Deixe de renderlle pleitesía aos EEUU e a Trump, denuncie a violación do dereito internacional e diga non a esta guerra criminal e inxusta», demandó la líder nacionalista.
La socialista Patricia Iglesias también defendió una declaración por la paz, pero en términos diferentes a los expresados por el Bloque. Y fue el portavoz el PP, Alberto Pazos, el que emplazó a los grupos de la oposición a interpelar al presidente del Gobierno, que es quien tiene la competencia y el poder en materia de Defensa, y ha decidido enviar infraestructura militar a Chipre, que es territorio de la UE.