Marianela Verdecia ya tiene plaza: «Estoy contentísima, soy firme defensora de la sanidad pública»
GALICIA
Tras encadenar contratos temporales y una interinidad, ahora asume su primer trabajo como propietaria del puesto
29 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Marianela Verdecia Saborit es uno de los 267 médicos de familia que han logrado una plaza en el último concurso oposición del Sergas. La semana pasada tomó posesión de su nuevo puesto de trabajo en el centro de salud de Lalín, una plaza deslizante, lo que implica estar tres días de mañana y dos de tarde. Cubana de la provincia de Granma (1975), Marianela llegó a España en el 2016. Aquí tenía familiares, entre ellos su hermana, y de hecho su cuñado es facultativo en el mismo centro de salud. Homologó el título de médico pero no el de su especialidad, medicina de familia, por lo que tuvo que someterse a un examen teórico-práctico en el 2022 para poder ejercer en la sanidad pública. «Fue en el 2022 y estuve estudiando prácticamente desde que llegué a España. Es el examen más complicado que he hecho en mi vida». Más, afirma, que el de la oposición, porque se jugaba su futuro. «Si no me reconocían la especialidad no podía continuar con el proceso», cuenta.
Aprobó y pudo, por lo tanto, ejercer y preparar la OPE (oferta pública de empleo) del Sergas del 2023. Trabajó con contratos temporales y en una interinidad en Rodeiro, pero ahora asume su primera plaza como propietaria: «Estoy contentísima, es una gran tranquilidad personal y profesional: personal porque lograr la plaza requiere mucha constancia y horas que restas a tu familia, y profesional porque ahora puedo dedicarme a formarme con otros cursos». Para esta facultativa la sanidad española es un motivo de orgullo e insiste en ello: «Soy una gran defensora de la sanidad pública y siempre estaré agradecida. No tengo más que palabras de gratitud y confío mucho en nuestra sanidad», apunta.
Tras estos años de estudio, Marianela anima a quienes todavía no tienen plaza fija a que no pierdan de vista su objetivo: «Que confíen, es duro pero se puede».