El interior de Pontevedra espera hasta 120 litros de lluvia en apenas 12 horas

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Los viandantes se protegen de la lluvia con paraguas en el barrio de A Magdalena de Ferrol
Los viandantes se protegen de la lluvia con paraguas en el barrio de A Magdalena de Ferrol JOSE PARDO

Este domingo en O Xistral se registraron rachas de viento de 158,5 kilómentros por hora

26 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El viento fue el protagonista de la jornada de ayer en Galicia. En el concello de Muras, en plena sierra de O Xistral, se registraron a las 13.40 horas rachas de 158,5 kilómetros por hora, según los datos que ofrece MeteoGalicia. Esa zona, el extremo norte de la provincia de A Coruña y A Mariña de Lugo, se llevó la peor parte. En Penedo do Galo (Viveiro) llegaron a los 147,9 kilómetros por hora, en Punta Candieira (Cedeira) a los 126,5 y en la estación de Burela se registraron 120,7 a las dos de la tarde.

También llovió de forma persistente en algunas zonas como A Veiga (Ourense), donde cayeron casi 25 litros por metro cuadrado. Con todo, la situación podría considerarse de relativa estabilidad si se compara con lo que auguran las previsiones para la jornada de hoy, en la que la alerta ha obligado a suspender las clases en el interior de Pontevedra.

MeteoGalicia ha emitido un aviso de nivel naranja desde primera hora para esta zona y de nivel amarillo para el resto de la comunidad. La Aemet, por su parte, lo eleva a nivel rojo porque prevé que en estos municipios pontevedreses se van a registrar hasta 150 litros por metro cuadrado en todo el día, o lo que es peor, unos 120 en apenas 12 horas. Esto significa que sobre cada metro cuadrado de suelo se acumula el equivalente a 12 centímetros de agua. Es como si el suelo quedara cubierto por una capa de agua que llega casi a media pantorrilla.

Para hacerse una idea, con esa cantidad de lluvia muchas calles se convierten en ríos, los desagües no dan abasto y el agua entra con facilidad en garajes y bajos. Caminar se vuelve difícil y circular con el coche puede ser peligroso, porque el agua reduce la visibilidad y puede arrastrar vehículos. No se trata de una lluvia normal. Es una cantidad propia de episodios de lluvia muy intensa, capaz de provocar inundaciones rápidas, sobre todo en zonas urbanas o donde el terreno no puede absorber el agua con rapidez. Por eso, cuando se anuncian cifras así, se considera una situación de riesgo y se recomienda extremar la precaución.

En cuanto al oleaje, las autoridades recuerdan una vez más el peligro de acercarse mucho a la costa, donde se prevén olas de hasta seis metros en todo el litoral.