El líder del PSdeG les advierte de que el ruido interno debilita al partido
11 ene 2026 . Actualizado a las 12:44 h.El PSdeG ha logrado cerrar provisionalmente la herida interna abierta hace ahora más de un mes con el estallido del caso de José Tomé, el expresidente de la Diputación de Lugo y actual alcalde socialista de Monforte, acusado de presuntas prácticas de acoso sexual. Esta es la principal conclusión del comité nacional del partido, celebrado este sábado en Santiago, en el que su secretario xeral, José Ramón Gómez Besteiro, volvió a defender la gestión del caso por parte de la dirección, pero en el que lanzó un aviso a los críticos. «Cando o ruído se impón ao debate, perdemos todos», advirtió en la parte final del discurso con el que arrancaba la reunión. Un reproche que desencadenó un buen puñado de intervenciones que apelaron al feminismo y pusieron en entredicho la versión oficial de Besteiro —que se actuó en tiempo y forma en las denuncias de acoso—, pero que tendieron la mano al secretario xeral para cohesionar el partido con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina.
Previamente, y sin señalar a nadie, Besteiro había dejado entrever la existencia de juego sucio a nivel interno. «O luns día 8 de decembro, Lara Méndez recibiu pola mañá a chamada dun programa de TV que lle pregunta por unhas denuncias na canle interna do partido, das que ela nada sabía. Sabedes cando se presentaron? Ese mesmo día pola noite, como logo soubemos. Curioso: preguntan por unhas denuncias que aínda non estaban presentadas. E non foi ata o mércores día 10 cando o partido recoñeceu a súa existencia», detalló a los presentes el líder socialista.
Besteiro explicó en detalle por qué la dirección del PSdeG pidió las actas a José Tomé y al alcalde de Barbadás, José Manuel Valcárcel (señalado por acoso laboral), pero ni en su intervención (ni en las protagonizadas después por sus afines) se mencionó en ningún momento el caso de las dos denuncias por acoso laboral presentadas por dos exconcejalas contra la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y el teniente de alcalde, José Manuel Lage. Ambos, presentes este sábado en el comité nacional y a quienes internamente, desde el entorno de la dirección, se había señalado como supuestos cerebros de la operación Tomé, en la que el propio líder socialista sería la pieza de caza mayor. Algo que siempre han negado. Precisamente, la alcaldesa de A Coruña intervino este sábado en el comité nacional.
En su discurso, la regidora recordó que ella misma fue la primera en apoyar a Besteiro y que el feminismo debe practicarse y no predicarse. Rey insistió en que el partido debe estar centrado en tener un proyecto para Galicia (lo mismo que sostuvo Besteiro) y que en ese propósito el actual secretario xeral cuenta con su apoyo. Un respaldo que, pese al tono crítico con la gestión del caso Tomé, expresaron la expresidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, o el alcalde de Ames, Blas García.
Al final del comité nacional celebrado en Santiago también intervino José Manuel Lage, quien sostuvo que el partido precisa de más fraternidad, de un proyecto político y de dedicación, que es donde, a su juicio, deben centrase los esfuerzos. Lage defendió que este comité debe ser un punto de inflexión para cerrar filas con la cúpula y propuso que se organice una conferencia municipal este año para preparar las elecciones municipales.
Intenso debate
Más de cuatro horas estuvo reunido en Santiago el comité nacional del PSdeG (el máximo órgano entre congresos) durante una encuentro en el que hubo casi medio centenar de intervenciones. Una cita en la que el líder de los socialistas gallegos, en su estrategia de apaciguar los ánimos y calmar las aguas, puso el foco en los grandes asuntos que debe afrontar el partido, como la financiación local o autonómica. Y en la que también marcó distancias con el BNG, que ahora lidera la oposición en Galicia. «A alternativa só pode vir da man do socialismo democrático. Nos concellos, no Goberno autonómico, en España, en Europa... Un socialismo con valores compartidos pola maioría dos galegos e galegas, e con políticas públicas útiles, capaces de responder aos intereses reais da maioría social», sostuvo Besteiro, en un comité muy marcado por la cuestión feminista tras la sacudida interna que supuso el caso Tomé.
Apoyo a Silvia Fraga
De hecho, en la reunión hubo más de una veintena de intervenciones en las que se defendió la figura de Silvia Fraga como referente en materia de igualdad entre los socialistas gallegos. Responsable de esta área, Fraga dimitió de la ejecutiva socialista al estallar el caso de las denuncias contra José Tomé y al entender que había sido ninguneada por la actual dirección del PSdeG en un asunto que afectaba directamente a sus competencias. En su apoyo salieron ayer la expresidenta de la Diputación de Pontevedra Carmela Silva, muy crítica con la gestión del caso Tomé; la exdiputada Patricia Vilán; la alcaldesa de Guitiriz, Marisol Morandeira, o la regidora de A Coruña, Inés Rey.
La concejala de Vigo Ana Laura Iglesias llegó incluso a plantear que se recuperase a Silvia Fraga para la actual dirección por el buen trabajo desempeñado. Su marcha de la ejecutiva desencadenó un manifiesto de apoyo interno en el que no solo se solidarizaban con su figura, sino que también cuestionaban el proceder de la dirección. Un coro de voces que fue creciendo, hasta sumar más de 400 firmas, entre ellas las de los expresidentes de la Xunta Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño, dos referentes históricos del partido. Entre esas firmas estaba la del que fue rival de Besteiro para liderar el PSdeG, Gonzalo Caballero, que encarna la corriente más crítica con la dirección actual y que llegó incluso a decir que «había cometido errores». Caballero no participó ayer en la reunión del comité nacional.