Cientos de personas dieron el adiós final a Suso Díaz, un ferrolano de clase
GALICIA
El histórico dirigente de CC.OO., padre de Yolanda Díaz, falleció a los 81 años tras una larga trayectoria
09 jul 2025 . Actualizado a las 21:56 h.Los murmullos de la multitud cubrían esta tarde las dependencias del tanatorio Albia de A Coruña. La masa de asistentes, además de muy numerosa, era muy heterogénea. Estaban todos allí para despedir a un histórico. A un camarada. A uno que se jugó el pan propio por conquistar el pan de todos. Suso Díaz (Ferrol, 1944), antiguo dirigente de Comisiones Obreras en Galicia, organizador de clase, agitador de conciencias, galleguista convencido y padre de la actual vicepresidenta segunda del Gobierno de España, Yolanda Díaz, murió el martes por la tarde a los 81 años a causa de un cáncer.
La sala 1 del edificio se revestía con los colores de las coronas florales. De la presidencia del Congreso —donde este miércoles la Cámara le rindió homenaje con un largo aplauso tras las palabras de recuerdo del presidente del Gobierno—. De todas o casi todas las oficinas ministeriales. De la Moncloa. El recuerdo institucional fue casi unánime por el respeto ganado a lo largo de los decenios en primera línea.
«Suso formaba parte de ese grupo de sindicalistas irrepetibles del siglo XX. Personas que empezaron a trabajar siendo niños y se organizaron cuando organizarse estaba prohibido. Cuando se penaba con cárcel y se sufría tortura por participar en una huelga. Fueron actores clandestinos y decisivos en la lucha por la democracia. Las nuevas generaciones les debemos todo a las figuras como Suso», lo homenajeó el actual secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, que asistió este miércoles a su último adiós.
Marcaron el inicio del acto solemne, celebrado en la capilla, los acordes a piano de La internacional. Se agolpaban dentro y fuera de la estancia riadas de personas que se abrazaban y susurraban entre risas agridulces sus recuerdos particulares y entrañables de Suso Díaz que, a unos metros, descansaba en un ataúd cubierto por la bandera de Galicia.
Embargados por la emoción y visiblemente agradecidos por el arropamiento, poblaban la primera fila de la bancada los familiares directos, entre los que se contaban su hija, Yolanda Díaz, y la viuda del fallecido.
En pie se pusieron todos para entonar frente al féretro y a coro el himno de Galicia. Evocación de la terriña en la que nació y murió este hombre de sindicato, Suso Díaz. Este hombre ferrolano que en 1972 llevó a los suyos a la lucha cuando la lucha costaba la vida y cuando el rechistar era, con suerte, respondido con la porra.