Facenda ve margen para seguir bajando impuestos en esta legislatura

La Voz SANTIAGO

GALICIA

Miguel Corgos, conselleiro de Facenda, en un pleno del Parlamento de Galicia.
Miguel Corgos, conselleiro de Facenda, en un pleno del Parlamento de Galicia. SANDRA ALONSO

El conselleiro Miguel Corgos advierte que la Xunta gasta 1,5 millones al mes por no actualizarse las entregas a cuenta del Estado

01 jun 2025 . Actualizado a las 11:34 h.

El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, afirma que la Xunta tiene «marxe» para nuevas rebajas fiscales en esta legislatura. La última es una desgravación del 15 % del gasto en libros de texto y material escolar en el IRPF, que se aplicará ya a las compras para el curso escolar 2025/2026. Corgos, en una entrevista a la Radio Galega, insistió en que «sería bo» que los padres guardasen los tiques de compra para poder acogerse a esa deducción.

El conselleiro también destacó la rebaja en el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) a la compra de coches de segunda mano, que desde el 2024 tributan al 3%. Según explicó, la medida ha beneficiado a más de 92.000 contribuyentes, que ahorraron en conjunto 11 millones de euros.

La medida, añadió, ha mejorado la seguridad en carretera al reducir la antigüedad de los vehículos, que en Galicia se acerca de media a los 16 años.

El titular de Facenda ve margen para aplicar nuevas rebajas y consideró un «falso dilema» tener que elegir entre destinar todo el presupuesto a gasto público o a rebajar impuestos. «A virtude está no medio», dijo.

Explicó que la Xunta primero determina el dinero necesario para mantener los servicios públicos y, de lo que sobra, puede destinar una parte a rebajas fiscales. De esa forma se mantien la capacidad adquisitiva de los contribuyentes, y se compensan las alzas fiscales del Gobierno central. «España é o tercer país no que máis medrou a presión fiscal entre o 2019 e o 2023, solo por detrás de Chipre e Lituania», señaló. 

El titular de Facenda fue crítico además con el Gobierno por no presentar un proyecto de presupuestos en los dos años que van de legislatura, como manda la Constitución, y por no actualizar las entregas a cuenta a las comunidades autónomas, por decreto si no es por vía presupuestaria.

Explicó que, al no actualizarse, la Xunta ingresa cada mes una cantidad menor de la que le corresponde. La diferencia se compensa después, pero los menores ingresos obligan a pedir créditos para sostener los gastos. Eso permite que la Xunta siga siendo la Administración autonómica que paga antes a sus proveedores, 12 días, «dez por debaixo da media». Pero los juros de esos préstamos tienen un coste de 1,5 millones mensuales.