La huelga paraliza esta semana la línea ferroviaria entre Galicia y Portugal

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

GALICIA

Pasajeros observan los paneles, llenos de cancelaciones, en la estación de São Bento, en Oporto
Pasajeros observan los paneles, llenos de cancelaciones, en la estación de São Bento, en Oporto BRAIS SUÁREZ

El parón, convocado por los sindicatos lusos para reclamar mayores subidas salariales, podría provocar cancelaciones hasta el próximo miércoles

07 may 2025 . Actualizado a las 17:07 h.

El tren Celta, entre Vigo y Oporto, se ha visto afectado por la huelga de los trabajadores de la operadora ferroviaria pública lusa, Comboios de Portugal, que empezó esta mañana y durará una semana. Este miércoles ya no se venden billetes ni para el jueves ni para el viernes, en ninguno de los dos sentidos. Todavía se pueden adquirir billetes a partir del sábado, pero nada garantiza que no haya cancelaciones hasta el próximo miércoles.

Todo el país se ha visto severamente afectado, con la práctica suspensión de los trenes de pasajeros. La demanda de billetes de autobuses se ha disparado para los próximos días, sin que se hayan anunciado refuerzos.

Según la Federación de los Sindicatos de Transportes y Comunicaciones, la adhesión rozó el 100 % en las primeras horas, y los servicios se verán especialmente afectados hasta el viernes, debido al mayor número de sindicatos que se han adherido. Además, no se ha cerrado ningún acuerdo para servicios mínimos, lo que el Tribunal Arbitral justificó con que era «incompatible» respetar el derecho a la huelga y garantizar unos servicios acordes a las necesidades del país.

Previamente, los trabajadores de Comboios de Portugal ya habían convocado otra huelga con una adhesión casi total, el pasado 28 de abril. Al haber coincidido con el apagón energético en la Península, la protesta apenas logró visibilidad y evitó situaciones como las ocurridas en España, con los pasajeros atrapados en vagones.

El paro fue convocado como protesta contra las subidas salariales decretadas este año, que el sector considera insuficientes para hacer frente al aumento del coste de la vida. El ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, dijo estar de acuerdo con estas reivindicaciones, pero aseguró que la situación política, con el Gobierno en funciones y el país en campaña electoral, no le permite aplicar mayores subidas. «Estratégicamente agendada para la campaña electoral», esta huelga tiene un objetivo «estéril», dijo el ministro este martes. Asimismo, afirmó haber hecho «lo máximo que en esta situación de gobierno de gestión se nos permite» y prometió mejorar la situación de ser elegido.

Las huelgas del sector ferroviario son ya una constante en Portugal, que en el último año ha ejecutado importantes subidas salariales para otros sectores públicos.