Galicia convence a sus médicos residentes: menos del 1 % renuncia a su plaza

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

OSCAR CELA

En tres años solo abandonaron nueve facultativos de un total de 1.095, en España la tasa de deserciones se duplica

15 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Sin estar muy convencido, elige la especialidad de medicina del trabajo en un hospital de otra comunidad. Finalmente se arrepiente y no toma posesión. O simplemente comienza su residencia y a los dos meses se da cuenta de que ese no es su futuro. Esta realidad, la renuncia de los médicos que inician su período de formación, era habitual hace años. Pero no es tan frecuente ahora, al menos en Galicia. En las convocatorias de 2018, 2019 y 2020, el Sergas ofertó más de un millar de plazas de mir de primer año; en concreto, 1.095. Y solo nueve residentes renunciaron a la plaza tras tomar posesión. Fueron, según datos facilitados por la consellería, dos de un total de 327 en el 2018; cuatro de 374 en el 2019; y tres de 394 en el 2020. La tasa de abandonos, además, baja en cada convocatoria.

El Sindicato Médico Andaluz de Granada ha realizado un completo análisis del curso 2019-2020, aunque sin datos desglosados por comunidades, sobre las renuncias en función de la especialidad, e incluyendo áreas a las que se accede también desde otras titulaciones como microbiología o radiofarmacia. Pues bien, en términos porcentuales es precisamente esta última la que tuvo una mayor tasa de renuncias, casi el 17 % de los residentes, seguida de medicina del trabajo, con un 10,5 %. En tercer lugar se sitúa cirugía cardiovascular, en donde uno de cada diez residentes abandona tras haber elegido esa plaza. En términos generales, las renuncias supusieron el 1,75 % en toda España, el doble que en Galicia, en donde se situó en un 0,8 % en un trienio.

En términos absolutos la especialidad con más deserciones fue medicina de familia, porque el número de plazas es muy elevado (7.184 en todo el Estado). Por distintos motivos dejaron su puesto de trabajo 174 jóvenes médicos, un 2,42 % del total. El problema del abandono es que esa plaza no se cubre, con lo que se pierde la formación de un nuevo especialista durante cuatro o cinco años. Es decir, si un hospital forma a dos ginecólogos por año, contará con ocho profesionales, pero si uno renuncia en primer curso habrá siete durante cuatro años, ya que su plaza no se cubre durante todo el período de residencia.

Aumentan las plazas

La falta de médicos ha llevado a las Administraciones a elevar cada año las plazas de formación. Por lo tanto, el número de residentes que acaban de empezar es más elevado que los que están a punto de terminar. En primer curso hay en España casi ocho mil, de los que casi 400 están en Galicia. En cuarto son 6.513 y 319 respectivamente.

La especialidad más numerosa en los hospitales gallegos, y en toda España, es la de medicina de familia. Hay, según ese informe del sindicato médico, 479 especialistas haciendo el mir. En pediatría se acercan al centenar y en anestesia y medicina interna llegan a los 80. Las áreas con menos profesionales en formación en la comunidad son medicina nuclear, oncología radioterápica, neurofisiología clínica, medicina del trabajo, geriatría, cirugía torácica, alergología, cirugía cardiovascular, cirugía oral, cirugía pediátrica, cirugía plástica, cirugía torácica o neurofisiología clínica, todas con menos de diez profesionales, así como otras áreas -microbiología o inmunología- en las que además de titulados en medicina pueden acceder de otras carreras.

El 64 % de los médicos residentes en España son mujeres, cifra que en especialidades como ginecología supera el 80 %, mientras que en neurocirugía y traumatología apenas pasa del 40 %. En urología, área mayoritariamente ejercida por médicos varones, el 53 % de los residentes ya son mujeres.