Tras los pasos del fugado Rambo gallego en las fragas del Eume

GALICIA

Alfredo Sánchez Chacón, conocido como el Rambo gallego por sus fugas y capacidad de supervivencia en el monte
Alfredo Sánchez Chacón, conocido como el Rambo gallego por sus fugas y capacidad de supervivencia en el monte RAMON LEIRO

Vecinos de una parroquia de Pontedeume creen que el preso huido desde marzo es el responsable de una oleada de pequeños robos de comida en sus casas

29 dic 2021 . Actualizado a las 17:43 h.

A finales del pasado verano, vecinos de la parroquia de Ombre, en el municipio de Pontedeume, en las inmediaciones del parque natural de las Fragas do Eume, comenzaron a detectar pequeños robos de comida en sus viviendas. Causaron sorpresa a los afectados porque el ladrón, o los ladrones, solo se llevaba fiambre, conservas, galletas o latas de cerveza, sin tocar otros efectos de valor que estaban a la vista.

A medida que se iban sumando más y más viviendas asaltadas —como mínimo se cuentan 14—, los vecinos comenzaron a preocuparse. Y al poner en común lo ocurrido, los afectados pusieron el foco en una casa de la zona, propiedad de una mujer inglesa que lleva dos años sin venir a causa de la pandemia, que había estado ocupada ilegalmente al menos unos días. Las sospechas se centraron en un hombre desconocido, de unos sesenta años y con una significativa cojera que algunos vecinos habían visto a horas intempestivas por pistas rurales y que a finales de agosto había realizado una compra de comida por 50 euros en la tienda del pueblo, a la que llegó a pie y se fue de la misma manera.

La alarma definitiva saltó el jueves. Un hombre había salido a cazar por las Fragas, y siguiendo el rastro de su perro descubrió en una tienda de campaña en el monte a un hombre que le preguntó qué hacía allí. El cazador se dio la vuelta y dio aviso a la Guardia Civil. Cuando los agentes inspeccionaron la zona el campamento ya había sido levantando.