El curso virtual tendrá vacaciones en Semana Santa y después se avanzará en el currículo

Educación cancela las reválidas y se mantienen paralizados todos los procesos administrativos

Alumna estudiando desde casa durante esta crisis del coronavirus
Alumna estudiando desde casa durante esta crisis del coronavirus

Redacción / La Voz

No va a haber escapadas ni a la playa ni a la nieve, pero en Semana Santa los colegios virtuales estarán cerrados. Las vacaciones se mantienen tal y como estaban previstas, del viernes 3 al martes 14, aunque como es habitual los docentes podrán poner algunas tareas a los estudiantes.

La decisión todavía no es oficial, pero sí la asumen como cierta directivos y fuentes de la consellería. Servirá además como un respiro para organizarse, porque a la vuelta de las vacaciones habrá que tomar muchas decisiones importantes. La principal es decidir qué pasará con la tercera evaluación, aunque tanto desde la calle Alcalá como desde San Caetano se baraja un trimestre de contenidos mínimos y con un objetivo básico: que los alumnos no desconecten, que sigan trabajando y que sepan que pronto volverá la normalidad.

En Galicia, aunque no hay información oficial, parece que la Consellería de Educación está a favor de seguir con el trabajo telemático para poder avanzar en el currículo. Este, eso sí, será «ajustado» a la situación, aunque aquello que se dé en las clases o a través de trabajos va a ser evaluable de alguna manera. ¿Cómo? Eso está por ver, es demasiado pronto para tomar decisiones firmes.

Y más novedades. Las pruebas diagnósticas de 3.º y 6.º de primaria y de 4.º de la ESO, herederas sin valor académico de las reválidas de Wert pero en vigor mientras no se apruebe la nueva ley educativa, se cancelarán en Galicia. La ministra lo propuso en la videoconferencia del pasado miércoles, para no sobrecargar al sistema ni perder clase en estas pruebas cuando los días en el aula presencial se prevén contados. La Consellería de Educación ha aceptado la medida y aunque tampoco hay comunicación oficial, fuentes de la comunidad educativa han confirmado este extremo.

Las oposiciones, pendientes de la reunión de la próxima semana

Las medidas de confinamiento han trastocado todas las previsiones, y en educación más, ya que la suspensión de la actividad presencial ha sido total (en Galicia, todo excepto la visita diaria que los directivos hacen los centros y que puede durar tanto como ellos consideren). Uno de los capítulos más afectados es el de las oposiciones, del que están pendientes cientos de miles de personas en toda España (en Galicia pueden ser más de 20.000 personas). Pues bien, hasta la próxima semana, no se sabrá si se mantiene la convocatoria de los exámenes de oposición para este año, y si se decide realizarlas, si las pruebas se harán antes o después del verano.

En España la mayor parte de las comunidades quieren aplazar las oposiciones, porque el proceso se puede alargar demasiado en estas circunstancias. Sin embargo, Cataluña, Castilla y León, Madrid y el País Vasco, además de Galicia, son partidarias de mantenerlas. Baleares propone dejarlas para octubre.

Hay que recordar que Galicia ha convocado las pruebas, en una cifra de récord, además, aunque se ha suspendido el proceso de inscripción. Pero ya está distribuido el reparto de las 2.354 plazas, a las que hay que sumar las 1.300 para catedráticos.

Las comunidades reacias a la convocatoria consideran que España tardará tiempo en poder organizar una reunión tan amplia de adultos en recintos cerrados, además de que las actuales circunstancias perjudican a los interinos, ya que tienen que seguir trabajando desde casa, atender a sus familias y preparar los temarios.

Educación no espera que haya clases presenciales por lo menos hasta mayo

El curso no se acortará, pero en el Ministerio de Educación sí hay dudas sobre dónde tendrán lugar las últimas clases, si en las aulas de los centros escolares o en las virtuales que se han habilitado a toda prisa pero que poco a poco se están generalizando. Lo dijo ayer la titular de la cartera, Isabel Celaá, en una entrevista en TVE: «Tenemos esperanza y confianza en el hecho de que los alumnos puedan al menos regresar presencialmente 15 o 20 días, algo que puede producirse en mayo o en junio», aseguró. Hace bien en ser cautelosa, porque si esta crisis nos enseña algo es la imposibilidad de prever lo que pasará la próxima semana; de entrada, en China está previsto que vuelvan a primeros de mayo, y ellos llevan desde el 20 de enero sin clase.

Educación se da un respiro hasta Semana Santa: «El 11 de abril tendremos una videoconferencia con los consejeros donde evaluaremos la situación —dijo Celaá al canal público— para poder saber si podemos articular una vuelta al colegio en mayo, o tenemos que articular otros mecanismos que nos permitan continuar con el curso (...) con el fin de que nadie vaya a perder el curso». En la reunión del miércoles, con unas comunidades y ministerio «muy alineados», se acordó dar por terminada la segunda evaluación; hubo centros que tuvieron tiempo a hacer la junta de evaluación, y para los otros los profesores se tendrán que adaptar con los trabajos y pruebas realizadas antes del cierre.

Toda la actividad docente presencial está interrumpida en España desde el 16 de marzo, tras decretarse el estado de alarma, aunque Madrid o La Rioja impusieron esta medida en sus centros educativos días antes. En total, unos diez millones de estudiantes (300.000 en Galicia en las etapas no universitarias) siguen actualmente su curso académico a distancia. Si se apura todo el mes de mayo en las casas, esto supondrá un parón de al menos once semanas, de las que casi tres estaban descontadas por el puente del 19 de marzo, la Semana Santa y las excursiones.

 ¿Hay brecha digital en Galicia? El 99% de los hogares con menores de 16 años contrató acceso a Internet

Isabel Celaá dijo ayer en una entrevista a primera hora de la mañana en Onda Cero, que a finales de abril volverá a reunir a la conferencia sectorial para «determinar si hay condiciones para poder seguir vía virtual o se puede prever que haya una posibilidad de coordinar la actividad presencial». Y para que eso se realmente equitativo hay que saber a cuántos estudiantes llega o, dicho de otro modo, quienes no pueden acceder a la enseñanza en línea: «Trabaja en la identificación de aquellos alumnos que, por las circunstancias de distinta naturaleza, no estuvieran conectados con el profesorado». Es la llamada brecha digital, que afecta sobre todo a alumnos del rural y de entornos desfavorecidos.

¿Y cómo está Galicia? ¿Hay brecha digital? Según el último estudio del Observatorio da Sociedade de Información e a Modernización de Galicia (Osimga) adscrito a la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega), el 99% de los hogares gallegos con estudiantes de 3 a 16 años tienen acceso a Internet de banda ancha. En el 92,5% de estas casas hay ordenador (o tableta o portátil) cifra que sube al 96% en el caso de estudiantes mayores de 16 años. En estos hogares también son mayores de la media los ratios de televisiones inteligentes (9 puntos por encima de la media gallega) y consolas de videojuegos (15 puntos).

Desde Educación y Amtega se está trabajando ahora en identificar a ese 1% que no está conectado a las redes y al 8% de hogares con menores de 16 años que no tienen ni ordenadores, ni tabletas ni portátiles; el objetivo es dotarles de herramientas para que puedan seguir su aprendizaje.

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