Miguel Conde: «Mandar nos gusta a todos»

El director de la serie de TVG «A Estiba» confiesa que preferiría disponer de más tiempo que de más presupuesto y advierte a los espectadores de que no se encariñen mucho con sus personajes.


Cuando usted lea esta entrevista, Miguel Conde (Baión, Vilagarcía, 1975) estará en Benidorm, rodando. Cuando se produjo la conversación, estaba en Madrid, haciendo las maletas. El director sigue desde la distancia la vida de su criatura, A Estiba, mientras crea nuevas ilusiones. Por teléfono se muestra sencillo y divertido, nada divo.

-¿Cómo se metió en esto?

-A mí siempre me gustó organizar cosas. En el colegio, en el instituto. Estuve de disyóquei en A Illa y también en la radio. Fui a estudiar Imagen y Sonido pensando en el sonido pero me acabó atrapando la imagen.

-¿Siempre detrás de la cámara?

-Siempre. Hice en el instituto alguna obra de teatro como actor, pero ya vi que no valía para eso. Cuando descubrí el otro mundo me apasioné.

-Igual es que lo gusta es ser el jefe.

-También puede ser, ja, ja. Yo creo que mandar nos gusta a todos. Tener responsabilidades me gusta y la gente que me conoce sabe que no soy autoritario ni mucho menos. Todo es un equipo.

-Todo tiene su dificultad, pero lo que parece dificilísimo es tener el desarrollo de una serie en la cabeza...

-Yo me siento cómodo teniendo esa visión global de todo. Pero cuando no he estado en la dirección principal me he adaptado perfectamente. Lo importante es la filosofía de que somos un equipo y de que hay que aprovechar el talento de todo el mundo.

-¿Qué está haciendo ahora?

-Acabo de terminar Pequeñas coincidencias, con Javier Veiga y empiezo una serie en Benidorm.

-¿Rodar «A Estiba» fue difícil?

-Todos los rodajes tienen sus complejidades. En A Estiba, decidimos tener muy poco plató y muchos exteriores. Eso nos llevó a rodar a horarios muy dispares, por ejemplo, pero creo que el resultado final no deja lugar a dudas. Intentamos no caer en tópicos. Hay muchas cosas en la serie que la hacen diferente.

-Aún queda mucho por ver...

-Sí, queda mucho. Ya lo han dicho antes, pero es mejor no encariñarse con cualquier personaje porque cualquier cosa puede pasar.

-Últimamente parece que los guionistas le han perdido el respeto a los personajes y se los cargan que da gusto...

-Sí, se ha roto un poco esa dinámica en la que el espectador ya sabía que a este o aquel nunca se lo iban a cargar. A veces sorprenden las decisiones de los guionistas, pero con sentido dentro de la trama.

-¿Siempre series? ¿Le gustaría dirigir un largometraje?

-Me gusta lo que hago, en las series es donde más cómodo me encuentro, pero claro, me gustaría rodar una película.

-Si le dieran barra libre, ¿a quién le gustaría dirigir?

-Hombre, si puedo elegir, a Robert de Niro o Al Pacino.

-¿Y qué película le gustaría haber dirigido?

-A mí me gusta el thriller, la magia de los Cohen, por ejemplo. Fargo es una gran película. Pero me encantaría dirigir una película como Love Actually.

-Ahora me dirá que lo importante es el presupuesto, ¿el presupuesto lo es todo?

-No, ni de coña. Pero ayuda, ja, ja. Sobre todo lo que hace falta es tener más tiempo. Yo no quiero un helicóptero, pero quiero tener media horita más por secuencia, más tiempo de preproducción... Con eso ganaría muchísimo. Pero claro, el tiempo es dinero.

-¿Siente la presión de las plataformas? Algunas quieren rodajes para ver en el móvil.

-A veces llega alguna sugerencia de hacer menos planos generales y eso te lleva a entrar en conflicto de cómo contar las cosas en función del cliente que tienes.

-¿Para triunfar hay que salir de Galicia?

-No lo creo.

-Cuando está en casa, ¿qué es lo que ve?

-Sobre todo series. Intento ver al menos el primer capítulo de todo lo que se estrena. Al cine voy muy poco porque tengo niños pequeños.

-Usted lleva bastantes años en Madrid. ¿Qué es lo que más echa de menos?

-El mar, la comida, los amigos, vivir en un sitio idílico... Aunque en Madrid estoy muy a gusto.

-De los principales líderes políticos, ¿a quién le daría un papel de malo? Y no me diga que a Abascal.

-Pues entonces no me mojo, ja, ja.

-¿Tiene un lugar favorito?

-La Illa de Arousa.

-¿Celta o Dépor?

-Celta. Siempre.

-Defínase en cuatro palabras.

-Currante, leal, despistado y... familiar, en el sentido de que me gustan mis niños, por ellos hago todo lo que hago.

-¿Cocina?

-Lo justo. Y para mi.

-¿Qué hace con el tiempo libre?

-Lo dedico a mis niños y a mi chica. Me gusta leer un libro, escuchar música, ver una serie...

-Pero eso último es trabajo.

-No crea, a veces consigo desconectar de lo profesional y dejarme llevar.

-Dígame una canción.

-Where the streets have no name de U2.

-¿Qué es lo mas importante en la vida?

-Insisto en la familia.

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